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La crisis del euro | La valoración española

El Tesoro paga el precio más alto en 14 años por colocar deuda

Ocurrió el pasado martes. Y ayer también. España logró encontrar inversores dispuestos a comprar su deuda soberana, sí. Pero el precio que tuvo que pagar por ello es el mayor en varios años. En este caso, colocó 2.621 millones de euros en bonos a 10 y a 15 años. Y las tensiones que han protagonizado los mercados en los últimos meses obligaron al Tesoro a ofrecer la remuneración más alta desde 1997. Es decir, hace 14 años.

La subasta de ayer era importante porque se celebraba después de los duros ataques que estas semanas han recibido los países europeos más débiles -Grecia, Irlanda y Portugal-, pero también España, Italia y otros. Y coincidía también con una cumbre trascendental para el futuro de la eurozona.

Los inversores compran 2.620 millones en bonos a 10 y a 15 años

El Tesoro colocó 1.807 millones en obligaciones a 10 años a un tipo de interés marginal -es decir, el último antes de cerrar la operación- del 5,92%. Durante la última subasta similar, celebrada el mes pasado, había bastado con un 5,37%. También se vendieron 814 millones en bonos a 15 años, por los que se pagó una remuneración del 6,22%. Un buen incremento respecto al 6% obtenido en junio.

Las peticiones por ambos productos llegaron a 5.123 millones, lo suficientemente altas como para que el Tesoro lograra aproximar el volumen total de deuda emitido -2.621 millones de euros- a su objetivo máximo -2.750 millones-. España sigue atrayendo inversores, pero en menor proporción que en ocasiones anteriores; y a un precio significativamente más alto.

El sindicato de técnicos de Hacienda, Gestha, estima que la subasta de ayer supondrá unos costes adicionales para las arcas públicas de 11,5 millones de euros anuales. Así que mientras el mercado primario propinaba un varapalo en forma de sobrecoste al Tesoro español, el secundario le concedía un respiro. Porque la prima de riesgo de la deuda española respecto a la alemana, que esta semana se disparó hasta los 370 puntos básicos, se relajó ayer hasta los 285.

Es de esperar que, si continúa esta tregua de los mercados, se note en las próximas citas que tenga el Tesoro para buscar financiación externa. El próximo 4 de agosto, fecha elegida para colocar bonos a tres años, será una buena ocasión para comprobarlo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de julio de 2011