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La crisis del euro | El encarecimiento de la financiación

Los mercados fuerzan a España a ofrecer el mayor tipo de interés en tres años

El Tesoro coloca 4.450 millones de euros en letras pero a un precio muy elevado

España comprobó ayer, una vez más, que los etéreos mercados causan perjuicios reales. Y ese efecto lo sufrió donde más duele: en el bolsillo. El Tesoro encontró inversores dispuestos a adquirir 4.450 millones en deuda pública. El problema es que todos esos compradores conocen perfectamente las dificultades que atraviesa la economía española y por tanto exigen más dinero por el mismo papel.

Ayer se subastaron letras a 12 y a 18 meses. Las primeras se quedaron con un interés del 3,76%, el más alto desde hace tres años. Las segundas, en el 3,98%. Hace más de una década que esos títulos no alcanzaban un interés tan alto, aunque en 2008 quedaron muy cerca. Paradójicamente, las tormentas financieras remitieron algo el mismo día que obligaban al Tesoro a pagar más para financiarse.

El riesgo asociado a la deuda española cae a 341 puntos; y la italiana, a 305

El Estado compite para captar ahorro con la banca, con tipos similares

Tras unos días de infarto para la deuda de los tres países de la eurozona que han necesitado un rescate -Grecia, Irlanda y Portugal-, y para otros como España, Italia y Bélgica, las tensiones se relajaron, ayer fue un buen día. La constatación de que sigue habiendo demanda para la deuda española ayudó a hinchar de optimismo a los inversores. Tras superar el lunes los 370 puntos básicos, la prima de riesgo española cayó hasta los 341. Algo parecido ocurrió con la italiana, que quedó en 305. No solo Madrid y Roma lograron reducir su prima en una veintena de puntos básicos. El resto de economías más castigadas también acabaron el día mejor de lo que empezaran. La mayor alegría se la llevó Irlanda, cuyo riesgo cayó casi 40 puntos. El optimismo se extendió a las principales Bolsas europeas, que cerraron el día con ganancias superiores al 1%.

Por cada euro de deuda que ofreció el Tesoro, acudieron inversores dispuestos a comprar 2,6. Esto demuestra, como destacó la vicepresidenta Elena Salgado, que sigue habiendo "apetito inversor" por los títulos españoles. Pero el deterioro de la situación ha hecho que el tipo de interés marginal -el último al que se llega justo antes de cerrar la subasta- de las letras a un año se haya más que cuadruplicado en dos años. En los títulos con vencimiento de 18 meses, se ha pasado de un interés del 1,25% en febrero de 2010 a rozar el 4% en la operación de ayer. Pese a este mayor coste, el analista de Citi José Luis Martínez considera que la emisión supone una buena noticia. El Tesoro griego también logró colocar ayer 1.625 millones en letras a tres meses. Y lo hizo además con un rendimiento menor que en la anterior puja. España afrontará mañana otra importante cita con los inversores, cuando tiene previsto vender hasta 2.750 millones de euros en bonos a 10 y 15 años.

Otro de los efectos del repunte en las rentabilidades que ofrece el Tesoro es que se acercan hasta casi igualarse a las de las entidades financieras en los "superdepósitos". La competencia que el Estado hace por esta vía a los bancos y cajas supone un problema añadido a un sector que el pasado viernes arrojó cinco de los ocho suspensos cosechados en toda la eurozona. "Además de la lectura positiva por haber cubierto la colocación, la subasta salpica al sector bancario. El Gobierno logró con un decreto ley de hace un mes que algunas entidades abandonaran estas altas rentabilidades porque esta política suponía un suicidio. Pero ahora, con los tipos que ofrece, se está convirtiendo en un serio competidor. La banca se verá obligada a subir sus rentabilidades, pero esto le penalizará en el fondo de garantía de depósitos. Así que pase lo que pase, sufrirán en sus márgenes", señala el catedrático Joaquín Maudos.

Los mercados concedieron ayer un respiro a la eurozona, pero nadie asegura que vaya a durar. Las dudas que vertió la canciller alemana, Angela Merkel, sobre la cumbre que el próximo viernes debe hallar una solución al segundo rescate griego empaña las perspectivas. "Estas declaraciones introducen más ruido e incertidumbre en la ya de por sí complicada situación. Y la incertidumbre es lo que peor llevan los mercados. Me temo que mañana [por hoy] volverá el castigo", asegura Maudos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de julio de 2011