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Bengoa reitera que Euskadi no tendrá copago sanitario sin hacer antes reformas

El consejero Aguirre valora el sistema y asegura que es "bastante eficiente"

Costear la sanidad vasca supone un tercio del presupuesto de la comunidad autónoma. La magnitud del sistema sanitario ha dirigido inevitablemente las miradas de todos los gestores ávidos de recortes a este ámbito en un momento en el que la recaudación flaquea. El fantasma del copago sanitario fue reavivado la pasada semana por Italia, donde el paquete de medidas de ajuste incluía 10 euros por cada visita a un médico especialista y 25 por acudir a urgencias.

Pese a las sombras que se ciernen sobre el sector sanitario, el consejero vasco de Sanidad, Rafael Bengoa, defendió ayer durante el curso La Sanidad en el contexto actual: retos y respuestas de la Universidad del País Vasco que Euskadi no implantará el copago. Al menos no sin que antes se materialicen todas las reformas que ha planteado el equipo actual y que pivotan sobre el pilar de las nuevas tecnologías.

Aguirre plantea como los mayores retos la financiación y el envejecimiento

El cobro de los medicamentos a las pensiones altas sigue en el aire

"Si uno le mete al chasis viejo un copago, el dinero desaparece dentro de esa maquinaria, y no va a mejorar de forma sustancial el sistema", detalló ayer Bengoa, que vino a subrayar que incluso el copago es inútil en un sistema de salud que no se adecua a la realidad de sus pacientes y a las nuevas tecnologías. Por ello, "hay que introducir muchos cambios estructurales", en su mayoría dirigidos a atender y controlar las enfermedades incurables de los pacientes crónicos.

Eso sí, en una entrevista con este periódico en abril el propio consejero rechazaba cerrar del todo las puertas al copago incluso después de haber puesto en marcha estas medidas. "Incluso con las eficiencias de las reformas, hay mucho dinero que se pierde", aseguró entonces.

Además de las reformas, la consejería mantiene que el copago implantado solo en Euskadi sería inútil. Ayer, el consejero de Economía, Carlos Aguirre, también versaba sobre la financiación del sistema sanitario. Aguirre ensalzó en los cursos de verano que el sistema sanitario vasco es "bastante eficiente", aunque después apostó por "eliminar las ineficiencias" como el mejor camino, junto a la búsqueda de nuevas fórmulas para mantener la calidad del sistema, todo ello sin hacer referencia al copago. A nivel de España, la responsable del PP en materia sanitaria, Ana Mato, aseguró ayer en una entrevista a este periódico que no aboga por esta solución, algo que el Ejecutivo socialista actual tampoco defiende.

A pesar de la negativa al doble pago que supondría el copago en Euskadi, el Departamento de Sanidad sí se ha mostrado sensible a otro tipo de cuestiones. Es el caso del pago por los medicamentos. Todos los jubilados están exentos de pagar por las recetas de fármacos, pero el Gobierno vasco actual se ha mostrado reacio en diversas ocasiones a que esta medida siga funcionando con carácter universal entre los pensionistas.

Según los datos aportados por el consejero en el Parlamento, el 4% de los jubilados cobra más de 2.000 euros al mes, una cantidad muy superior al salario de muchos trabajadores que, sin embargo, deben pagar sus medicamentos. La medida fue planteada el pasado año, aunque aún no se ha concretado nada públicamente.

Aguirre apuntó a que el sistema sanitario se enfrentará en los próximos años a dos retos: el de la financiación, "con un crecimiento del gasto de 1,6% frente al 9% de incremento medio de gasto en los cinco años precedentes", y el demográfico, que hará de Euskadi en los próximos años una de las sociedades más envejecidas.

Aguirre valoró que el sistema sanitario ha sabido "generar buenos resultados sostenibles", pero destacó que el Sistema Nacional de Salud cuenta con "disfunciones" por contar con una normativa estatal y una gestión de la sanidad por parte de las comunidades autónomas. Asimismo, subrayó la importancia de los cuidados paliativos y de la asistencia sociosanitaria para atender a personas mayores y dependientes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de julio de 2011