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Un 5% de los policías huye de Madrid

Los agentes eligen abandonar la región en busca de destinos en ciudades más baratas y con menos delincuencia - Se han ido 700 de una plantilla de 13.900

Alejandro -nombre ficticio- tiene 30 años y lleva cinco en el Cuerpo Nacional de Policía. Desde que salió de la academia, en Ávila, su destino siempre ha estado en una comisaría del centro de la capital. Ahora es uno de los 700 agentes que han decidido marcharse de la región en el último concurso de traslados del cuerpo. Estos funcionarios buscan por lo general destinos en los que sea más barato adquirir un piso y que resulten más seguros o con menos carga de trabajo. Eso hace que la región madrileña sea poco atractiva para muchos agentes.

La historia de Alejandro se repite todos los años. "En Madrid, sabes que todos los días te juegas la vida, que antes o después vas a estar en una situación difícil, y eso no está recompensado", critica Alfredo que prefiere marcharse a su tierra gallega. Allí las viviendas son más baratas y también estará más cerca de la familia, otro factor que tienen en cuenta muchos agentes a la hora de cambiar de destino.

Los sindicatos han pedido un plus de capitalidad para los funcionarios

Varios hechos están tras la huida de Madrid, según los sindicatos policiales. Un agente recién salido de la academia cobra un sueldo de unos 1.500 euros. Con ese dinero resulta muchas veces difícil encarar la compra de un piso, por lo que parte de la nómina se destina a pagar un alquiler. En algunos casos, se opta incluso por hacerlo de forma conjunta con otros compañeros para que resulte menos gravoso. Eso sí, se pierde en intimidad.

Otro aspecto importante para los sindicatos es que Madrid soporta el 25% de toda la delincuencia de España. Eso se traduce en que los comunicados por la emisora sean frecuentes y que el número de denuncias llegue a varios centenares de miles durante el año. "En otras comisarías y en otras jefaturas superiores se puede trabajar sin tanta presión y sin miedo de que te juegues la vida a diario. Nosotros muchos días utilizamos chalecos antibalas y anticortes, cosa que es casi impensable en otras zonas", reconoce el secretario regional de la Unión Federal de la Policía (UFP), Alfredo Perdiguero.

Esa carga de trabajo implica otra remora para los policías: destinar varias mañanas a asistir a juicios de delitos o faltas en los que han intervenido. "Otros cuerpos policiales [en referencia a la Policía Municipal] cobran por asistir a juicio. En el caso de la Policía Nacional solo reciben, como mucho, cuatro horas por cada mañana que tienen que ir. Hay mucha diferencia", reconoce Felipe Brihuega, del Sindicato Unificado de Policía (SUP).

Las distancias son también un componente que debe tenerse en cuenta. En Madrid muchos agentes viven en poblaciones de la periferia o alejadas de su lugar de trabajo, lo que les obliga a gastar bastante dinero en transporte o invertir una hora en llegar a su puesto. Y otra hora en regresar a su domicilio. "Si a un policía le toca en una comisaría como la de Soria o en una ciudad no tan grande como Madrid, como puede ser Valencia, la calidad de vida de los funcionarios mejora mucho", añade Perdiguero. "La gente viene forzada a estos destinos y en cuanto puede se marcha. Huyen del estrés, de las bajas laborales y de los conflictos familiares", destaca Brihuega.

Los policías suelen permanecer dos o tres años en su puesto de trabajo hasta que alcanzan los puntos necesarios para poder optar a plantillas más cómodas. "La diferencia de estar en Madrid o en otras plantillas es que aquí se cobran unos 50 euros más al mes, en el mejor de los casos. Es una miseria que no justifica el quedarse más tiempo del necesario", añade Alejandro, el policía con nombre ficticio. En los últimos años los sindicatos han pedido un plus de capitalidad que permita ofrecer un puesto atractivo a los agentes.

Los datos arrojan un balance bastante negativo para Madrid. Los datos que manejan los sindicatos es que se han marchado de la región 652 agentes, a los que hay que sumar otros 50 de la escala de mandos medios y ejecutiva, como oficiales, subinspectores e inspectores. Según el catálogo de puestos de trabajo, la actual plantilla de la Jefatura Superior de Policía de Madrid es de unos 13.900 funcionarios.

¿Esta reducción de plantilla supondrá problemas de seguridad para Madrid y las poblaciones controladas por la Policía Nacional? En principio, no. El catálogo de puestos de trabajo está en la mayoría de las plantillas al 100% y en más de alguna comisaría se ha tenido problemas para colocar las taquillas a los nuevos agentes que entraron a principios de año. La presencia policial, según algunos mandos, se ha visto incrementada por esa entrada de agentes. También recuerdan que la región ha rebajado la delincuencia en los últimos años y no se está dispuesto por parte del Ministerio del Interior en bajar la guardia y que la criminalidad repunte.

Además, en breve está previsto que lleguen a la Jefatura de Madrid unos 250 policías en prácticas que servirán para reforzar el número de agentes en la calle. "Es un número importante de funcionarios que se han marchado, pero el ciudadano no va a notar nada", concluyen los mandos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de julio de 2011