Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Necrológica:

Martin Rushent, el sonido británico de dos décadas

El productor fabricó el punk comercial de The Stranglers y la electrónica de The Human League con 'Dare'

En 1981, Martin Rushent, que falleció a los 63 años el pasado 4 de junio por causas que no se han hecho públicas, produjo Dare de The Human League. Su presencia fue una propuesta de la discográfica Virgin, tratando de revitalizar a un grupo prácticamente descompuesto y desmoralizado por el escaso éxito comercial de sus dos primeros trabajos.

Tras oír las maquetas, Rushent consideró que lo que la banda de Sheffield hacía no era electrónica de vanguardia, sino una evolución del sonido disco. Aportando luminosidad bailable el resultado fue un exitazo. El sencillo Don't you want me llegó al número uno en las listas de Reino Unido esa Navidad y seis meses más tarde también lo lograba en Estados Unidos.

En ese momento la compañía azuza al grupo a entregar más material para aprovechar el tirón. Pero la grabación había sido tan al límite que ni siquiera contaban con caras B, así que a Rushent, que había visto pinchar en Nueva York a Grandmaster Flash, se le ocurre remezclar las canciones orientándolas para la pista. Así nace Love and dancing, uno de los primeros, si no el primero, discos de remixes de la historia.

Rushent no era un novato. Nacido en 1948, en Enfield, un suburbio de Londres, había empezado como asistente de ingeniero en un pequeño estudio londinense a principios de los setenta y tras una carrera meteórica había terminado trabajando como freelance para United Artist. Demostró entender el potencial comercial del punk antes que nadie trabajando con The Stranglers, una banda extremadamente cruda para los oídos de la época, a la que sin embargo convirtió en un grupo comercial. Él produjo sus tres primeros álbumes, dos de ellos, Rattus norvegicus y No more heroes, prácticamente del tirón en 1977, convirtiéndoles en el grupo punk más vendedor aquel año.

El fichaje de The Stranglers había sido posible gracias, entre otras cosas, a los beneficios que United Artist había obtenido con artistas como Shirley Bassi. Rushent había sido el ingeniero de sus discos, como también lo fue de Fleetwood Mac, T-Rex o Buzzcocks, a quien produjo su exitoso sencillo Ever fallen in love (with someone you shouldn?t have).

Pero es después de Dare cuando se convierte en un solicitadísimo productor, gracias al manejo de las nuevas tecnologías relativas al sonido que emergían en la época. Fue la persona capaz de entender a Generation X, XTC, Altered Images o The Go-Go's.

Convertido en una estrella, Rushent monta su propio estudio, Generic, en su casa de Berkshide, lejos de la hiperactividad de Londres. Todo parecía ir sobre ruedas hasta que en 1983, después de casi 15 años trabajando, desaparece. En 2007 confesaba en una entrevista que la causa de su prematuro retiro fue una depresión que le dejó virtualmente en bancarrota, al cuidado en solitario de su primer hijo, James, actualmente músico en el grupo Does It Offend You, yeah?

Reaparecería a finales de los noventa, primero abriendo un club en Berkshide y luego volviendo a retomar su interés por la producción con grupos como The Pippettes. En el momento de su muerte estaba trabajando en la versión del 30º aniversario de Love and dancing.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de junio de 2011