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Ortiz: "De parte de Sonia, darle un trabajo en las obras de Zapatero"

La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, hizo valer en reiteradas ocasiones su relación con el empresario Enrique Ortiz, según consta el sumario el caso Brugal, de cara a pedir trabajo para conocidos o amigos. En una conversación grabada por la policía el 26 de noviembre de 2008, la edil Sonia Alegría llamó de parte de la alcaldesa a Ortiz para "buscarle a una chica y a un chico una ocupación". El empresario habla con el encargado de Inusa, al que le da instrucciones para colocar a dos personas "de parte de la alcaldesa". Primero hablan de que al sobrino de Antonio Solana, otro promotor, "ni tocármelo", dice Ortiz. Al final le recuerda que "hay dos personas que la alcaldesa quiere colocar que son del partido". La policía no acaba de confirmar la identidad de los agraciados.

El marido de la alcaldesa, Arturo Soto, llama en marzo de 2009 al empresario para proponer el ascenso de una de sus trabajadoras, Julia Castelló. Acto seguido Ortiz llama al encargado de la limpieza en el campus para exigir que la trabajadora "si tiene algo de capacidad, ascenderla a encargada o lo que sea", pero el encargado recuerda las dificultades para ascender "a dedo" en la Universidad. Al final la recomendada acabó como personal de confianza de la alcaldesa. El empresario recibe la llamada de otra concejal, María Otilia García Pertusa, para pedirle "un favor" y renovarle el contrato a una empleada. Ortiz pide a la edil que hable con su hijo, empleado de confianza del empresario investigado, para "que lo solucione". El tema se soluciona y la edil envía un mensaje de móvil a Ortiz "Gracias de parte de Sonia, por el tema de la chica de limpieza. Oti".

La propia alcaldesa envía un mensaje a Ortiz (02.04.2009) "Necesito trabajo temporal de seis meses en Inusa para un chico. ¿Es posible?", y el empresario le contesta "OK", y le pide que envíe el teléfono y nombre del interesado. Ortiz habla con uno de sus encargados, al que le da todos los datos del interesado y le dice: "Le preguntas qué sabe hacer, y qué no sabe hacer, y le das un contrato de seis meses en Inusa, llámale ahora, que está con la alcaldesa", dice el empresario. La policía deduce que las peticiones de Castedo al empresario "se cumplen de manera inmediata". Castedo tiene la intención de colocar a dos auxiliares de enfermería en un hospital. El empresario admite tener cierta influencia en Torrevieja y Elche, alegando ser socio del primero y constructor del segundo, aunque no esté acabada la obra.

El 3 de julio de 2009 la alcaldesa vuelve a solicitar trabajo para una amiga como controladora en una obra adjudicada dentro del Plan E. Ortiz habla con su encargado "de parte de Sonia, para darle trabajo en las obras de Zapatero". Castedo envía en septiembre de 2009 un mensaje de texto al empresario: "Hola bocazas. Necesito saber si sería posible poner a una chica de auxiliar en algún hospital". Ortiz le llama enseguida y explica: "El único sitio donde puedo mandarla es al hospital de Torrevieja". Por último, la alcaldesa, supuestamente, también se interesa por el despido de otra trabajadora de Ortiz a quien exige que le renueven el contrato y la hagan fija.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de junio de 2011