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Análisis:Economía global

El mercado laboral acusa la favorable estacionalidad

Como era previsible, el paro registrado en las oficinas públicas de empleo disminuyó en mayo, concretamente en 79.700 personas. Era previsible porque estamos en los meses más favorables del año para la creación de empleo por motivos estacionales. Hace un año por estas fechas también se produjo una reducción similar, 76.200 personas. Pero, como insistimos en esta página, una cosa es la estacionalidad, que cambia a lo largo del año, y otra es la tendencia, que es lo que interesa. La verdad es que en términos desestacionalizados (tendencia a corto plazo) todavía no observamos una disminución del paro. Todo lo más que se puede decir es que el ritmo de aumento se va ralentizando [gráfico superior izquierdo].

La reforma laboral no está sirviendo para vencer el miedo de los empresarios a los contratos indefinidos

La mayoría de las comunidades dejaron en los cajones facturas sin reconocer al final de 2010

El paro difícilmente puede bajar porque todavía no se crea empleo en términos netos. Es cierto que las afiliaciones a la Seguridad Social aumentaron en mayo en 117.900 personas, pero en cifras desestacionalizadas disminuyeron en unas 14.000. También en estos datos se observa que el ritmo de caída se va moderando. Así, haciendo medias trimestrales, que son más sólidas que los datos mensuales y nos permiten acercarnos a los datos de la contabilidad nacional trimestral, observamos que la media de abril y mayo da una tasa anualizada de -0,7% respecto a la media del primer trimestre del año, periodo en que la afiliación se redujo un 1,1% respecto al trimestre anterior [gráfico superior derecho]. Las variaciones de estas tasas a lo largo de 2010 fueron mucho menores, lo que significa que las condiciones del mercado laboral y, por consiguiente, del conjunto de la economía podrían estar mejorando a un ritmo algo más rápido que en los trimestres anteriores. Es cierto que otros indicadores no dicen lo mismo, pero este de las afiliaciones es uno de los más sólidos y fiables.

La moderación en el ritmo de caída de los afiliados se produce a pesar de que en el sector de la construcción se acelera la destrucción de empleo. Esto viene observándose desde el segundo trimestre del pasado año y está directamente relacionado con el ajuste fiscal, que afecta duramente a la inversión pública. En cambio, en la industria y los servicios las cosas van a mejor. En el primer caso todavía sigue el ajuste del empleo, pero a menor ritmo, y en el segundo ya se está creando empleo neto desde hace un año y se ha acelerado en abril y mayo, notándose la notable recuperación del turismo exterior.

Otro indicador de que el mercado laboral empieza a moverse son los contratos registrados. Utilizando cifras desestacionalizadas, la media de abril y mayo da un aumento de casi el 15% anualizado respecto al trimestre anterior, tasa no vista desde 2005. Ahora bien, esta tasa se desdobla en una caída de los contratos indefinidos del 8% y un aumento de los temporales del 17%. El porcentaje de contratos indefinidos sobre el total de registrados, en cifras desestacionalizadas, ha caído del 8,4% en el primer trimestre al 7,9%. Cada vez parece más claro que la reforma laboral del pasado año no está sirviendo para vencer el miedo de los empresarios a utilizar la contratación indefinida.

Aparte de las estadísticas del mercado laboral comentadas, esta semana se conocieron datos muy importantes sobre la evolución del déficit público [gráficos inferiores]. Hasta abril, los ingresos y gastos del Estado no se desvían excesivamente de lo presupuestado, lo que permite que el déficit se reduzca al ritmo previsto, es decir, a algo menos de la mitad del registrado en el mismo periodo del año anterior. También la Seguridad Social está cumpliendo, con un superávit hasta abril del 0,6% del PIB. Las que no cumplen son las CC AA, cuyo déficit casi se duplica en el primer trimestre del año. La causa fundamental es que sus gastos reconocidos crecen por encima del 5%, cuando deberían disminuir más del 5%, según está previsto en sus presupuestos. Cuando se analizan las cifras desagregadas, se observan aumentos anormalmente elevados en muchas partidas. Esto refuerza la idea de que la mayoría de CC AA dejaron en los cajones facturas sin reconocer al final del pasado año que ahora están aflorando. Todo esto debe ser aclarado y corregido, pues si algo puede hacernos daño en estos momentos es la falta de credibilidad de las cuentas públicas. -

Ángel Laborda es director de coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de junio de 2011