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Las microempresas lideran el esfuerzo contra el paro

Las grandes corporaciones aguantan mejor la crisis pero despiden más

Nada está pagando en Galicia los embates de la crisis de forma tan cruda como las microempresas, pero nada como estas pequeñas compañías con hasta 10 empleados se resiste con tanto empeño a la destrucción de puestos de trabajo. Y al revés: las grandes empresas, las de más de 250 empleados, aguantan mejor el deterioro económico, pero no destacan por conservar el empleo. Esta es una de las principales conclusiones del informe Ardán 2011, elaborado por el Consorcio de la Zona Franca de Vigo, presentado ayer, y que analiza pormenorizadamente la evolución de la economía gallega en 2009, el año en el que la crisis demostró que estaba aquí para quedarse.

En Galicia, las grandes compañías resistieron mejor, con caídas inferiores al resto de las empresas en volumen de ingresos, al mantener la tónica positiva de 2008 en valor añadido. Las medianas (de 50 a 250 trabajadores) también registraron caídas, tanto en ingresos como en valor añadido. Las pequeñas empresas (de 10 a 50 empleados) y, particularmente, las microempresas, fueron en cambio las que registraron las mayores caídas de sus ingresos y valor añadido. En el caso de los ingresos, la caída superó los 10 puntos porcentuales respecto al año anterior.

La destrucción de empleo en las compañías más pequeñas, en cambio, fue en 2009 de solo un 0,5%. Gracias a ese esfuerzo, el 16,08% de empleo en Galicia está en estas microempresas. Nada que ver con el resto de entidades. Las pequeñas dejaron ese año en la calle a un 9,98% de sus empleados. Y las medianas y grandes, pese a sus mejores resultados, perdieron al 4,1% y al 4,72% de sus trabajadores, respectivamente.

Por sectores, los que mejor resistieron la desfavorable coyuntura fueron el textil y la alimentación, que son dos de los cuatro con mayor número de empleados en Galicia. Las rentabilidades más destacadas se alcanzaron en electricidad, energía y agua y en actividades relacionadas con la salud y la asistencia social, con valores superiores en un 6% a la media gallega en 2009. En el lado contrario, rocas, textil y madera son los que obtuvieron los valores más bajos, inferiores al 2,5%.

El informe, presentado por la delegada del Estado en la Zona Franca, María Teresa Pisano, confirma 2009 como el año que marcó el punto de inflexión del deterioro de la actividad económica en Galicia. El estudio incluye estimaciones de 2010 y de los primeros meses de 2011 que permiten vislumbrar "una ligera recuperación", al salir de las tasas negativas registradas en 2008.

Un factor determinante para esa recuperación fue la aportación de la demanda externa al crecimiento del PIB en Galicia. El Ardán constata que la tasa exportadora gallega supera en tres puntos a la importadora, con el consiguiente crecimiento nominal agregado para la economía gallega. Todo ello gracias a los productos con destino en la Unión Europea, pero también con ventas dirigidas a los mercados emergentes que alcanzan por primera vez una cuota superior a la del peso de Galicia en el PIB español, lo que convierte a estos países en una oportunidad de crecimiento para las empresas gallegas.

El estudio de Zona Franca confirma a Pontevedra como la provincia con mayor número de empresas y a A Coruña, como la de mayores ingresos y valor añadido bruto. Ocho comarcas generan el 81% del valor añadido bruto, el 79% de los ingresos y el 78% del empleo, a pesar de que agrupan un nivel menor de población (59%). Se trata, en este orden, de las de A Coruña, Vigo, Santiago, Pontevedra, Ourense, Lugo, Ferrol y O Salnés. A continuación, aparecen Barbanza, Ordes, Valdeorras, Bergantiños, Betanzos, Eume, A Mariña Occidental y Morrazo.

"Galicia sale más lenta de la recesión"

La prospección sobre 2010 y los primeros meses de 2011 incluida en el Ardán no tiene buenas noticias. Galicia está saliendo de la crisis "con menor pulso" que el resto de España, subrayó en la presentación del informe el profesor de la Universidad de Vigo Albino Prada, que participó junto al también profesor de la misma universidad Santiago Lago Peñas en el estudio. La razón de ese ritmo más lento la encontró en las dificultades de sectores como la automoción y, especialmente, del naval. Prada también aludió como causas a las deslocalizaciones del sector textil, "algunas inevitables, pero otras evitables". En este grupo incluyó las realizadas por el grupo Inditex. Los malos indicios surgen también por "la atonía de la demanda energética" y a la dependencia de la demanda interna del turismo.

El sector industrial ha entrado en cifras positivas, pero "aumenta con la mitad de la intensidad" que lo hace en el conjunto de España. Y lo mismo pasa con las exportaciones, expuso, ya que van en una senda positiva, pero con "menor dinamismo".

Lago Peñas precisó que es pronto para conocer la repercusión del rescate financiero de Portugal en la economía gallega. No dudó de que esa circunstancia "restará décimas, sin duda", aunque será necesario que transcurran "unos trimestres más" para constatar su auténtica influencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de junio de 2011

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