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Reportaje:

El espíritu del doblete

El Atlético se reestructura con Caminero y Pantic - Aguilera, al frente de la cantera

La apuesta por tres valores de la casa -José Luis Pérez Caminero, como director deportivo; Carlos Aguilera, como responsable de la cantera, y Milinko Pantic, como entrenador del filial- es el último intento del Atlético para acabar con la inestabilidad y la falta de una política unidireccional que ha dejado al club fuera de la Champions y lo ha fragmentado entre los partidarios del consejero delegado, Miguel Ángel Gil Marín, y los del presidente, Enrique Cerezo.

Caminero, uno de los artífices del doblete -Liga y Copa- de 1996, como Pantic, aceptó el cargo pese a su condición de segundo plato, tras la renuncia de Toni Muñoz la semana pasada, cuando ya estaba cerrada su incorporación y enfilada la de Luis Enrique como sustituto de Quique Flores en el banquillo. "Sé el perfil del entrenador que quiero: uno para quien la cantera tenga mucho protagonismo", se presentó en sociedad el excentrocampista, que pretende cerrar esta semana la incorporación de Joaquín Caparrós.

La llegada de Caminero, como las de Aguilera y Pantic, implica una reestructuración radical del organigrama deportivo rojiblanco, que apela a sus últimos éxitos tras cinco años en otra dirección. Todo comenzó en mayo de 2006. Tal como había prometido, Toni Muñoz renunció como director deportivo entonces si el Atlético no terminaba en puestos europeos. El equipo, tras jugar la primera vuelta con Bianchi en el banquillo y la segunda con Murcia, concluyó el décimo en la Liga. Toni, que fichó a Agüero, cumplió su palabra aunque le quedaba un año de contrato. La directiva aprovechó su renuncia -"no sabía lo que quería", le criticaba entonces- para dar un giro de 180 grados a su modelo.

"Decidimos fichar a profesionales que no tuvieran nada que ver con el Atlético, que le dotaran de una cultura futbolística de éxito", resumía recientemente Cerezo, que ayer apeló a "un ciclo nuevo marcado por el sentimiento rojiblanco". El club del Manzanares contrató por cinco años a Jesús García Pitarch como secretario técnico por su imagen "moderna y eficiente" y su trayectoria en el Valencia. El Atlético también se fijó en José María Amorrortu como director del fútbol base en lugar de Julian Muñoz -Toni se lo había traído de La Fábrica del Madrid- para darle una vuelta a la cantera tras su trabajo en el Athletic, el Eibar y la Real Sociedad.

Amorrortu cumplió y modernizó las categorías inferiores. "Cuando llegué, al revés que en Lezama, no estaba clara la idea, qué se quería. Formar es más importante que los resultados. Tratamos que los chicos entiendan el juego y que lo hagan en más de una posición. También subimos de categoría a los más prometedores, a juveniles que se fogueen con los séniors para aumentar su exigencia. Empezamos con De Gea, Domínguez...", relata Amorrortu, que seguirá vinculado al club.

Durante su etapa, 14 canteranos debutaron con el primer equipo. Solo cuatro permanecen en el Atlético. En el mismo tiempo, García Pitarch fichó a 46 jugadores -una media de nueve por temporada- con un coste de 200 millones de euros.

"Solo puedo prometer trabajo, ilusión y ganas", alegó Caminero, que tendrá a su favor el apoyo "incondicional" del club, según Cerezo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de mayo de 2011