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Reportaje:Elecciones municipales y autonómicas

El voto útil se fue a Compromís

La coalición se beneficia del desplome socialista - El tirón de Ribó en Valencia impulsa a los valencianistas de izquierda a su mejor resultado de la historia

El espectacular resultado de Compromís en las elecciones autonómicas del domingo (175.087 votos, seis diputados y el 7% de las papeletas) se explica en buena medida por el hundimiento que ha sufrido el PSPV-PSOE y la fuga de votos de simpatizantes socialistas hacia la coalición valencianista de izquierdas. Hay que remontarse a 2003 para tener una referencia del apoyo recibido en unas elecciones autonómicas por el Bloc Nacionalista sin aliarse con EU. Entonces, Pere Mayor se quedó a las puertas de entrar en las Cortes con 114.122 votos (4,8%). El domingo, con el valor añadido que aportan Iniciativa del Poble Valencià y Els Verds, se ha rebasado aquella cifra en 60.000 votos.

Sin embargo, no sería justo atribuir el mérito de los resultados de ayer únicamente al vendaval anti Zapatero que ha barrido toda España por los estragos de la crisis. O al descuido por parte del PSPV de su flanco más a la izquierda, valencianista y ecologista. O incluso al Movimiento 15-M, al que los socialistas atribuyen parte de su fracaso. El éxito de la coalición es también fruto de la acertada estrategia de Compromís.

Se ha sabido elaborar una marca propia con la suma de partidos

Una de las piezas clave en los buenos resultados ha sido la figura de Joan Ribó como candidato al Ayuntamiento de Valencia. Su perfil de izquierda amable, alejado de la ortodoxia, y su conexión con sectores urbanos ha resultado ser el enganche perfecto del electorado socialista desencantado. En la ciudad -tradicional agujero negro del Bloc-, Compromís ha obtenido 36.714 de los sufragios autonómicos (el 9,18%, por encima de los 31.307 conseguidos en 2007 en alianza con Esquerra Unida). Una cifra muy cercana a los 41.134 votos que los socialistas se han dejado por el camino, que les han hecho pasar de tener un respaldo del 30,7% al 21,5%. El tirón en la provincia también ha sido notable: 118.727 votos (8,6%).

En 2003, el candidato que presentó el Bloc al Ayuntamiento de Valencia no pasó de 11.198 votos (2,6%). Ribó ha obtenido 35.881.

Compromís también ha tenido la habilidad de explotar la imagen de Mònica Oltra (Iniciativa) y ponerla al nivel de su número uno, Enric Morera (Bloc). Y de saber construir una marca propia, a pesar de ser la suma de distintos partidos. No solo con carteles, pasquines y el resto de mercadotecnia política convencional, sino mediante Internet. Las redes sociales, combinadas con las formas desenfadadas y combativas de Oltra, han dado sus frutos, especialmente en el voto joven (había 85.000 nuevos electores). Un ejemplo: 120.000 personas han visto en YouTube el debate electoral en el que lució una camiseta denunciando la manipulación de Canal 9, mientras apenas 60.000 personas siguieron la emisión convencional.

Todo ello ha permitido a Compromís conseguir unos resultados históricos, y, a pesar del amenazante listón del 5% y los malos augurios de los sondeos, convertirse en un voto útil de izquierdas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de mayo de 2011