Elecciones municipales y autonómicas | El Movimiento 15-M

Una semana más en Sol

Los indignados deciden quedarse en el kilómetro cero al menos siete días más y extender el 15-M a otras plazas

"¡Que no, que no, que no nos representan!". Con este grito, repetido a lo largo de la última semana, miles de indignados acogieron ayer en la Puerta del Sol los resultados de las elecciones autonómicas y municipales. Minutos antes de la medianoche, los congregados se sentaron con los brazos en alto, igual que la noche anterior. Tras un minuto de silencio, estallaron en un grito ensordecedor y en aplausos, que dieron paso a otras proclamas, como "El pueblo unido jamás será vencido", "Lo llaman democracia y no lo es" y "Así, así, así vota Madrid", convertidas ya en lemas del llamado Movimiento 15-M.

Sol es ya un gigantesco movimiento asambleario. El trabajo se ha sistematizado y las distintas comisiones, que nacen como setas día a día, se reúnen sin parar para definir su trabajo (comunicación, documentación legal, expansión, acción, coordinación interna, infraestructuras, alimentación, guardería...). Ayer, completamente ajenos a la jornada electoral, el tema principal que tenían que debatir todas ellas era si quedarse o no después del 22-M. Una duda que había planeado sobre el campamento desde la semana pasada. La respuesta, a primera hora de la mañana, con la aprobación por consenso en la asamblea (máximo órgano soberano del Movimiento 15-M) fue que sí. La república de Sol pervivirá al menos una semana más, frente a la sede del Gobierno regional.

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La idea es ganar tiempo para desarrollar la infraestructura del movimiento -"hasta que estemos estructurados", dicen los portavoces- y para conseguir los "objetivos", aunque aún no se hayan definido cuáles son. Ayer se pedían cursos exprés sobre el funcionamiento de las instituciones democráticas para saber cómo canalizarlos mejor.

Mientras, se creaba la comisión de permanencia, que pretende desarrollar un protocolo de actuación en caso de desalojo y a la que la asamblea ha dado permiso para trabajar al margen del resto de los grupos, sin que sus decisiones tengan que pasar por la aprobación general, con el fin de que se mantenga a salvo "la información más delicada". Por el kilómetro cero corre un rumor: "Podríamos ser desalojados una vez que se conozcan los resultados de las votaciones, más probablemente entre las cinco de la madrugada y las nueve de la mañana".

Sin embargo, una vez tomada la decisión de quedarse, todo gira en torno a la organización del trabajo en los días futuros. Lo principal para la continuidad del Movimiento 15-M parece ser la deslocalización o extensión del mismo por el resto de las plazas de la ciudad: "Pretendemos conseguir un portavoz de asamblea en cada barrio", dijo una de las impulsoras de la iniciativa en la asamblea de la tarde. La denominada comisión de barrios trabaja en esta idea y ya ha convocado una asamblea para el día 24 a las 20.00 (lugar por determinar en los alrededores de Sol) como primera toma de contacto con el resto de las plazas. Además, ya se está promoviendo la web www.madrid.tomalaplaza.net para que la participación también pueda ser vía Internet.

El día 28, a las 12.00, habrá asambleas en las plazas de los diferentes barrios y el día 29 se pondrá en común el trabajo de todas ellas en la asamblea general de la puerta del Sol, o al menos así lo tienen pensado en un principio. Precisamente, ese día se cumplirá la segunda semana del campamento y será de nuevo el momento de decidir si se mantiene y cómo. En todo caso, lo que han desestimado completamente sus organizadores es crear otros campamentos en otras plazas: "Es una liada demasiado grande; el campamento y todo lo que haya que construirse se hará en Sol", dijo una portavoz de la comisión de infraestructuras. El cansancio empieza a hacer mella y ya se habla de hacer turnos rotativos que permitan aliviar el trabajo.

La Puerta de Sol, abarrotada durante la jornada electoral de ayer.
La Puerta de Sol, abarrotada durante la jornada electoral de ayer.ÁLVARO GARCÍA

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