Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un difícil calendario judicial para varios años

El calendario judicial que tienen por delante el presidente de la Generalitat y favorito en las elecciones autonómicas del próximo domingo, Francisco Camps, se presenta difícil y largo. Y una vez que se concrete la asunción de la segunda inhibición dictada por el juez Antonio Pedreira a favor del tribunal valenciano, puede sucederle lo mismo a todo, o parte, de su círculo de confianza en el Gobierno y el PP regional: algunas de las causas relativas a dicha inhibición podrían durar cuatro o cinco años. La parte más clara es la que afecta al propio Camps, Ricardo Costa, Víctor Campos y Rafael Betoret, imputados por un presunto delito de cohecho impropio al haber aceptado presuntamente regalos de la trama Gürtel. Una práctica que, según la investigación, la red dirigida por Francisco Correa utilizaba para engrasar la maquinaria corrupta: ganarse el aprecio y la confianza de altos cargos de Administraciones de distintos lugares de España, ante las que sus empresas concurrían para obtener la adjudicación de contratos.

La llamada causa de los trajes solo está pendiente de que la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia valenciano (TSJV) resuelva los últimos recursos, relativos a la primera inhibición dictada por el instructor del caso en Madrid, Antonio Pedreira. Las fuentes consultadas consideran que muy probablemente la sala desestimará los recursos. Siendo así, se celebrará en el plazo más corto posible, como marca la ley, la audiencia preliminar, el acto previo a la decisión del juez José Flors de abrir o no juicio contra Camps. El magistrado ya convocó hace un mes esa audiencia, pero dejó abierta la fecha hasta que se resolvieran los recursos. Si, como todo apunta, el juez dicta la apertura, empezará entonces la selección del jurado popular y el juicio en sí se celebrará probablemente en otoño.

El resto de casos, una vez que se concrete la segunda inhibición, serán largos por la abundante documentación que los acompañan. Su duración, señalan fuentes jurídicas, dependerá en buena medida de si las partes mantienen la táctica de dilatar su marcha interponiendo recursos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de mayo de 2011