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Un yacimiento fenicio de Cádiz cierra por goteras

La Casa del Obispo es uno de los yacimientos fenicios y romanos más llamativos de Cádiz, pero su periplo burocrático y los desperfectos ocasionados por recientes obras han llevado a su cierre. El conjunto, gestionado por la empresa Monumentos a la Vista, cerró ayer después de que un cortocircuito inutilizase su sistema informático que controla las rutas guiadas.

"Hay goteras constantes, arriba está todo mojado", se queja su gerente, Germán Garbarino, quien responsabiliza del desaguisado al Ayuntamiento de Cádiz, que encargó el mirador Entrecatedrales, obra de Alberto Campo Baeza, que se levanta sobre algunas piezas halladas en el subsuelo.

El cierre de la Casa del Obispo es el último de una larga lista de desencuentros entre Garbarino y el Ayuntamiento. El yacimiento lleva desde 2010 con carteles donde denuncia que la obra de Entrecatedrales ha provocado que algunas de sus cristaleras aparezcan opacas, goteras en el techo y humedades. El gerente culpa a la constructora de haber causado daños estructurales en piezas arqueológicas, y al Ayuntamiento, por no haber reclamado una solución.

Disputa burocrática

En los últimos meses, Garbarino había intentado iniciar nuevas obras para que se pudieran visitar los restos hallados bajo el mirador, entre ellos, una tumba fenicia. Durante meses el gerente esperó el visto bueno municipal pero este no llegó, así que a principios de mayo inició las obras por su cuenta. El pasado viernes el Ayuntamiento ordenó paralizar los trabajos por carecer de licencia. La Delegación de Cultura de la Junta ordenó ayer a dos técnicos visitar la obra para comprobar si ha afectado a los restos arqueológicos.

En medio de esta disputa burocrática, Garbarino ha cerrado el yacimiento. Han pesado las dificultades encontradas para ejecutar el proyecto de ampliación de las zonas visitables pero, sobre todo, el cortocircuito sufrido el lunes. "La empresa de mantenimiento nos ha dicho que se puede hacer un apaño por 2.000 euros pero que si pega otro reventón puede salirnos mucho más caro", justificaba ayer el gerente.

Garbarino amenazó con devolver el yacimiento al Ayuntamiento y reclamar daños y perjuicios. Fuentes municipales explicaron ayer que puede ser el propio Consistorio el que reclame la devolución de la concesión si la empresa adjudicataria no cumple con las cláusulas, que exigen mantener abiertas las instalaciones salvo causa de fuerza mayor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de mayo de 2011