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Reportaje:

El Silestone español triunfa

Cosentino, fabricante de encimeras, mejora sus ventas gracias al exterior

¿Qué puede tener en común una encimera de una cocina estadounidense con la de Karlos Arguiñano? La respuesta está en un pueblo de Almería, en Cantoria. Allí se encuentra la sede central del grupo

Cosentino, dedicado a la fabricación de mármoles y encimeras bajo varias marcas. Entre ellas, la más conocida es Silestone, la que el cocinero vasco utiliza en su programa. El grupo empresarial vio crecer sus ventas el año pasado gracias a los mercados exteriores. En total, alcanzó los 376,7 millones de euros.

"Todos los días se colocan alrededor de 3.000 encimeras de Cosentino en todo el mundo", asegura orgulloso Francisco Martínez-Cosentino, presidente de grupo. La facturación por ventas internacionales fue la que permitió que las cuentas fueran positivas el año pasado, después del bache de 2009. Mientras las ventas en España se estancaron el año pasado, las de Europa crecieron un 38%, y las de Latinoamérica, un 13% respecto al ejercicio anterior, según los datos de la compañía.

"Ahora mismo tenemos el 70% de la facturación fuera de nuestro país y en 2013 queremos llegar al 82%", señala el presidente de esta empresa, que nació en 1979 como una compañía marmolista y que en 1990 creó la marca Silestone.

La facturación del grupo registró en el mercado estadounidense un crecimiento del 6% el año pasado, lo que hace que ese mercado represente casi la mitad de las ventas totales. Con una facturación de 186 millones de euros y 13 centros logísticos en el país, EE UU es ya uno de los principales mercados para Cosentino.

"Al principio empezamos trabajando con un socio local, pero ahora hemos comprado Cosentino North America y es 100% española", señala Martínez-Cosentino. "Tenemos allí 15 talleres propios, 7.000 marmolistas como clientes y una red comercial en todo EE UU. A mí me pueden pedir una encimera en Hawai, Nueva York, Cincinnati o Minnesota; yo la pongo", explica el presidente.

Al hablar sobre si el parón de la construcción les ha afectado, Martínez-Cosentino asegura que ellos no se dedican tanto a instalar encimeras en obras nuevas, sino más bien a las reformas. "Esto nos ha hecho aguantar la crisis junto con la diversificación geográfica", apunta. El año pasado, las ventas en España fueron de algo más de 104 millones de euros, una cifra levemente superior al año anterior, aunque por debajo de los 142 millones de 2008.

Para este año, los objetivos de la compañía pasan también por el exterior. "Para 2011 vamos hacia Asia y Latinoamérica. Además, estamos apostando por el mundo occidental. Vamos a abrir un almacén más en Milán y otro en Inglaterra (con este ya tendrán dos) y también en Australia", explica Martínez-Cosentino.

Además del complejo industrial de Almería, que ahora está en proceso de expansión, el grupo cuenta con otra planta en Brasil para el procesamiento de granito. "Está principalmente dedicada a la exportación a EE UU, lo que nos ha permitido acceder a más establecimientos en aquel mercado", añade.

Para llegar a los mercados exteriores, Cosentino cuenta con 53 centros logísticos, de los que 18 están en España. "Son más que un almacén logístico, los utilizamos como plataformas de marketing", apunta el directivo, que añade que con estas plataformas también buscan evitar que el cliente tenga que acumular excedentes de su producto.

Junto a la enseña Silestone, la empresa desarrolla otras marcas como Eco, Scalea o Sensa. "Hemos investigado sobre nuevas tecnologías y diseños. Entre ellos, Eco es un producto ecológico que ha recibido varios premios en Europa", señala el presidente. "Tenemos más de 30 personas dedicadas al área de innovación y desarrollo, con un presupuesto de unos 37 millones de euros. Es importante el tema productivo, pero lo que nos da fortaleza es hacer cosas diferentes", concluye Martínez-Cosentino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de mayo de 2011