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Entrevista:MARGA SANZ | Candidata de Esquerra Unida del País Valencià a la Generalitat | Elecciones municipales y autonómicas

"Las Cortes han de reflejar la pluralidad de la sociedad valenciana"

La doble crisis, política y económica, que afecta a la sociedad valenciana centra el discurso de la coordinadora de Esquerra Unida, que defiende la pluralidad de la izquierda pese al desencuentro con Compromís

Marga Sanz (Valencia, 1951) sustituyó a Glòria Marcos con la legislatura ya comenzada al frente del grupo de no adscritos al que quedó reducida Esquerra Unida tras la ruptura de Compromís. Su objetivo es volver a la plaza de tercera fuerza parlamentaria.

Pregunta. ¿Qué consideraría usted un buen resultado?

Respuesta. Nuestro objetivo es entrar en las Cortes y formar grupo parlamentario. Las expectativas son buenas, no solo porque lo dicen las encuestas de forma continuada desde hace casi dos años sino porque hay una gran acogida de nuestros planteamientos ante los grandes problemas que tiene el País Valenciano, de paro y crisis y de corrupción. Estamos convencidos de que volveremos a revalidarnos como tercera fuerza política del País Valenciano.

"Nuestro sistema democrático se está encogiendo"

"La prioridad, en estos momentos, debería ser la inversión pública"

"Si Camps tuviera responsabilidad, habría renunciado a encabezar la lista"

P. ¿Mejor estar solos a la izquierda del PSPV-PSOE que acompañados por Compromís?

R. Entendemos que la Cámara debe reflejar la pluralidad de la sociedad valenciana. Por eso siempre hemos reclamado la desaparición de la barrera del 5%, para favorecer que se refleje la variedad de opciones políticas que existen en la sociedad valenciana. Seremos siempre partidarios de que esa pluralidad se refleje en las Cortes Valencianas.

P. Si hay que hacer caso a Francisco Camps, seremos los primeros en salir de la crisis...

R. Lo dice Camps, pero en la práctica los datos reflejan que estamos a la cabeza en destrucción de empleo en todos los sectores productivos, que estamos a la cabeza en incremento del paro y somos además la comunidad más endeudada en términos relativos. Por lo tanto, las del PP son unas perspectivas electoralistas que nada tienen que ver con la realidad. Vamos a rebufo de las políticas de Zapatero, del Gobierno central, empeoradas por la incapacidad del Consell de adoptar medidas activas en unos momentos en que Camps está más preocupado de sus problemas con la justicia.

P. ¿Hay una alternativa viable de izquierdas en estas elecciones?

R. Podemos encontrarnos con una sorpresa: que haya un voto de castigo hacia el PP. Desde luego, las encuestas están ahí, pero hay acontecimientos como las gravísimas escisiones que ha sufrido ese partido en las comarcas del sur del País Valenciano o la situación judicial del presidente, que puede sentarse en el banquillo con los cabecillas de la trama Gürtel, que ya han empezado a reflejarse en una bajada de popularidad del presidente. Ese reflejo irá más allá.

P. ¿Si llegase a producirse una mayoría de izquierdas, qué actitud adoptaría Esquerra Unida?

R. Siempre hemos dicho que, ni por acción ni por omisión, permitiremos que gobierne la derecha en el País Valenciano. En esas circunstancias estaríamos dispuestos a negociar la investidura de un presidente en base a unos acuerdos programáticos.

P. ¿Qué es lo primero que tendría que hacer un gobierno de izquierdas en la Generalitat?

R. La prioridad, en estos momentos, debería ser la inversión pública para dinamizar la economía; el reforzamiento de los servicios fundamentales, como la sanidad, la educación y los servicios sociales, incluyendo la agilización de los expedientes de la dependencia. También deberían implementarse unas políticas activas de empleo dirigidas a la juventud, ya que es dramática la situación de uno de cada dos jóvenes valencianos parados. Ese hipotético Consell de progreso debería hacer un plan de empleo juvenil y de formación para facilitar la colocación. También habría que destinar inversiones a la industria valenciana tradicional para su modernización. Eso, lógicamente, requiere instrumentos como la fiscalidad y una banca valenciana. Es posible y necesario revertir los sistemas integrales de protección (SIP) en la perspectiva de una banca pública valenciana ligada a las cajas y al Instituto Valenciano de Finanzas.

P. ¿De verdad hay instrumentos suficientes para crear una banca pública desde una Administración autonómica?

R. Las cajas de ahorro tienen su propia actividad y su desarrollo, pero en ellas participan formaciones políticas. Puede haber un entendimiento con la Administración en función de las necesidades de cambio del modelo productivo, de ayuda a la pequeña empresa y a las familias más necesitadas.

P. ¿Estaríamos hablando de una institución financiada con dinero de la Generalitat?

R. Habría un capital público. Pero las cajas cuentan con capital de los ahorradores. Si queremos romper la dinámica financiera de la economía y de especulación continua, o el dinero público va a una banca pública o no tiene sentido que vaya a sanear las cuentas maltrechas de los bancos sin que se beneficien quienes han pagado la crisis y no la han provocado: las familias que están siendo desahuciadas o la pequeña y mediana empresa que no tiene crédito. Es la pescadilla que se muerde la cola y hay que cortarla por alguna parte.

P. Se habla mucho de formación y de competitividad. ¿Cree que está ahí la clave del futuro?

R. La clave está en la apuesta por la economía productiva. Si nos ponemos de acuerdo en eso, se puede hablar. Economía productiva significa desarrollar el tejido industrial y agrario valenciano, cosa que no se ha hecho hasta ahora, y hacerlo desde otros parámetros. El único elemento diferenciador de la economía valenciana han sido los bajos costes salariales. Con eso no se va a ningún sitio. Creemos que la apuesta por la economía productiva ha de tener su base en la formación y la cualificación de la mano de obra y en la inversión en I+D+i. El Servef debe impulsar la formación profesional continua. Camps ha propuesto unificar en una sola consejería la educación y el empleo. Nosotros entendemos que es bueno que todo el bloque formativo esté coordinado, pero es electoralismo poner las políticas de empleo en la Consejería de Educación, cuando tienen que estar vinculadas a industria, economía o hacienda.

P. ¿Le parece que el PP está dispuesto a dar por zanjado el modelo de estos años o tiene intención de volver al mismo camino?

R. El PP insiste en que la salida pasa por la construcción y el turismo. Eso es abundar en más de lo mismo. Hay unas 200.000 viviendas vacías y el turismo toca su techo si no obedece a otros parámetros de sostenibilidad y de calidad. Ahora ya es impensable que los grandes eventos y las construcciones faraónicas puedan ser elementos de desarrollo. Hay que dar un giro hacia la economía productiva pero ellos siguen abundando en los paradigmas de siempre.

P. ¿Hasta qué punto cree necesarios consensos entre derecha e izquierda para salir de la crisis?

R. Las posibilidades de consenso vienen dadas por la capacidad de aceptar propuestas del opositor. Pero cuando no hay voluntad para enseñar las facturas, las cuentas de las empresas, ni los expedientes de las consejerías, es muy difícil llegar a acuerdos.

P. ¿Por eso ha sido esta una legislatura tan tensa?

R. Me incorporé en el momento más convulso de la vida parlamentaria, y además el más difícil en lo social por el impacto de la crisis. En la medida en que las dificultades sociales y económicas se han ido desarrollando, la capacidad de encajar del PP se ha hecho más estrecha. Hemos visto cómo avanzaban las sanciones en educación y la libertad de expresión se deterioraba...

P. ¿Quiere decir que la democracia se hace más pobre, que se está encogiendo?

R. Nuestro sistema democrático se está encogiendo. La desafección hacia la política se está extendiendo. La gente dice que todos los políticos son iguales cuando son determinados políticos los que están imputados y un determinado partido el que los lleva en sus listas para intentar blindarlos de acusaciones de corrupción. Reclamamos que este tipo de situaciones no las permita la ley.

P. ¿Qué futuro le vaticina al presidente, vista su situación judicial?

R. Si Camps hubiera tenido un poco de responsabilidad política, habría renunciado a encabezar la lista. También Rajoy debería haber intervenido para que eso fuera así. No se ha hecho y estamos ante una incertidumbre cada vez mayor sobre el futuro del candidato del PP a la presidencia.

P. ¿Cree que puede haber elecciones anticipadas la próxima legislatura?

R. Podría suceder, a no ser que el PP decidiera investir a otro candidato. Nosotros creemos que, llegados a ese punto, deberían convocar elecciones y que los valencianos y valencianas pudieran pronunciarse.

P. ¿Cómo resumiría las ideas centrales de la campaña de Esquerra Unida?

R. Hablamos de trabajo, de honradez y de igualdad. Son los tres elementos que cohesionan nuestras propuestas. Hablamos de un giro social y de un giro ético para el País Valenciano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de mayo de 2011