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Reportaje:Estilos

De tú a tú con la Filarmónica de Berlín

Alumnos del conservatorio de Zaragoza colaboran con estrellas de talla mundial

Algunos conservatorios de música están haciendo un gran esfuerzo para renovar sus métodos de enseñanza, la eficacia profesional y la implicación social de sus actividades. Luchan incluso con una denominación, la de conservatorio, que confunde más que clarifica. Por ello es significativo que en los más inquietos, como el de Zaragoza, se maneja en el lenguaje cotidiano de profesores y alumnos la palabra "centro" en vez de "conservatorio". Es una declaración de intenciones. Al margen de cuestiones lingüísticas, lo que está pasando en Zaragoza es inaudito. La orquesta sinfónica y la de cámara del Conservatorio Superior han asumido en el auditorio de la ciudad el papel de orquestas estables, con la capacidad de estímulo que ello supone para los músicos. Graban DVD y tienen colaboraciones de lujo: con músicos de la Filarmónica de Berlín y escuelas del renombre de la Hochschule fúr Musik de Friburgo.

Mañana, la Camerata Aragón, orquesta de cámara del conservatorio que dirige el entusiasta Rolando Prusak, reforzada por cuatro solistas berlineses, actúa en la mítica Philharmonie de Berlín. Ya el martes pasado, mientras se jugaba el Barça-Madrid, ofrecieron en el Auditorio de Zaragoza el mismo programa que llevan a Alemania -obras de Mozart a Prokófiev- con un éxito apoteósico. Los músicos berlineses eran Wenzel Fuchs, clarinete solista de la Filarmónica, Gabor Tarkövi, trompeta solista, y dos instrumentistas de trompa tan distinguidos como Sarah Willis y Hervé Jou-lain. Todos ellos dan clases en el Conservatorio de Zaragoza. Allí también han aportado sus experiencias Dominik Wollenweber, Wieland Welzel, Franz Schindlbeck, Wilfried Strehle, Tamás Velenczei, Stefan Schulz o Marie-Pierre Langlamet, en modalidades que van del corno inglés o la viola al trombón, la percusión y el arpa.

Con Friburgo la colaboración se centra en el terreno lírico. A mediados de junio próximo se representa La flauta mágica de Mozart en la sala del mismo nombre del auditorio de Zaragoza con dos repartos vocales, uno exclusivamente alemán y otro aragonés. La enseñanza vocal corre a cargo de los alemanes y se cuenta, con la orquesta sinfónica del conservatorio, dirigida por el valenciano Juan Luis Martínez. Es ya el cuarto año que llevan una ópera a escena.

La imaginación y la alegría de hacer música son dos de las cualidades que definen en esta última década la revolución que ha llevado a cabo Pedro Purroy al frente del Conservatorio Superior de Música de Aragón. Compositores como Jesús Rueda, Agustín Charles o Sánchez Verdú ponen también su granito de arena para complementar la formación. Y ha debutado con resultados sorprendentes una orquesta de tangos. Entre los alumnos se encuentra un alto porcentaje de iberoamericanos.

La escena de Zaragoza la activan grupos como Al Ayre español, Los Músicos de su Alteza o Enigma y la última guinda es el acuerdo con la Academia Karajan de la Filarmónica de Berlín. La actuación de mañana en esta ciudad alemana va a marcar un antes y un después en la historia del conservatorio aragonés.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de mayo de 2011