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Necrológica:

René Emilio Ponce, instigador de la masacre de jesuitas

El general salvadoreño ordenó matar a Ellacuría y sus compañeros en 1989

El ex general de división René Emilio Ponce, de 64 años, acusado y procesado actualmente en la Audiencia Nacional de España como el principal instigador de la llamada "masacre de los jesuitas" de El Salvador, falleció el 2 de mayo a consecuencia de una enfermedad cardiaca que lo mantenía en coma desde el pasado 24 de abril.

Ponce tuvo una destacada participación en la guerra civil salvadoreña (1980-1992) al ocupar importantes cargos en el Ejército, desde los que participó en la primera línea de la lucha contrainsurgente. Fue jefe del Estado Mayor entre 1988 y 1990 y ministro de Defensa de 1990 hasta 1993.

El hecho por el que el nombre del entonces coronel René Emilio Ponce dio la vuelta al mundo fue la llamada "masacre de los jesuitas", ocurrida en la madrugada del 16 de noviembre de 1989. Aquella noche fueron asesinados a tiros los padres jesuitas y máximas autoridades académicas de la Universidad Centroamericana (UCA) Ignacio Ellacuría (rector), Ignacio Martín-Baró (vicerrector) y los teólogos Segundo Montes, Joaquín López y López, Juan Ramón Moreno, Amando López, así como una empleada de la Universidad, Julia Elba, y su hija Celina, de 16 años de edad. Los sacerdotes asesinados eran de origen español, excepto Joaquín López y López, que era salvadoreño.

Las investigaciones dirigidas por el congresista estadounidense Joe Moackey, así como la Comisión de la Verdad, auspiciada en 1993 por la ONU, determinaron que en la noche del 15 de noviembre de 1989, en el marco de operaciones para tratar de detener una ofensiva rebelde, Poncese confabuló con otros cinco altos jefes militares y ordenó el asesinato del sacerdote Ignacio Ellacuría "sin dejar testigos".

Los militares y el entonces Gobierno derechista que encabezaba Alfredo Cristiani consideraban que Ellacuría y los profesores de la UCA eran parte de la estructura guerrillera del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, cuando en realidad actuaban como mediadores entre las partes en conflicto para detener la contienda civil.

La ejecución de la masacre de los jesuitas fue encomendada al entonces coronel Guillermo Benavides y a una unidad del Batallón Atlacatl, autores materiales de la matanza que conmocionó al mundo y que se convirtió en uno de los actos más graves de violación de los derechos humanos ocurridos en Latinoamérica.

El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco mantiene abierto un procedimiento contra el exgeneral Ponce y otros 13 altos oficiales salvadoreños acusados de participar en los hechos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de mayo de 2011