Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:MICHAEL FRAYN | Dramaturgo

"El teatro permite reírnos de nuestros miedos"

"En la vida todos estamos haciendo una actuación y tenemos miedo de que en algún momento se derrumbe, por eso cuando entramos en una sala en penumbras y vemos a los actores podemos reírnos de ellos y de nosotros mismos, porque el teatro permite reírnos de nuestros miedos". Para el periodista, escritor y dramaturgo Michael Frayn (Londres, 1933) esta es una de las claves del éxito del teatro. Y algo de razón debe de tener porque Frayn, considerado uno de los autores vivos más relevantes de la escena inglesa, lleva años llenando los patios de butacas de medio mundo, también en Barcelona. Su obra más celebrada, la comedia Pel davant i pel darrera (Noises off, 1982) se representa desde septiembre en el teatro Borràs y se ha convertido en la sensación de la temporada. La protagonizan un grupo de actores mediocres que intentan montar una obra de teatro, y pone al descubierto sus miserias vitales y las hilarantes situaciones que ocurren tras el telón. Otra de sus piezas más aplaudidas, Copenhaguen, acaba de llegar a nuestras carteleras, en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC), con lo que se produce la insólita circunstancia de que el autor tiene a la vez dos obras en cartelera en Barcelona.

Coinciden en la cartelera barcelonesa dos obras del autor

"Chéjov podría haber escrito 'Pel davant i pel darrera"

Desde que se estrenó en 1982, más de 12 millones de personas de 50 países han visto Noises off, y también se ha llevado a la gran pantalla. "Pero el montaje que puede verse en Barcelona es el más acrobático que he visto nunca", expone Frayn con voz templada. El dramaturgo pasó unos días de vacaciones en la capital catalana y aprovechó para asistir a una de las representaciones de la obra, que dirige Alexander Herold en versión de Paco Mir.

"Para escribir una comedia tienes que ser un escritor muy serio, porque, en realidad, comedia y drama están relacionados", afirma con pose tranquila. Para él la explicación es simple: "Hay muchas cosas diferentes en la tierra y las más serias y tristes pueden ser a la vez ridículas, porque el mundo, como el teatro, es un lugar complicado y diverso", dice con humor. Pone como ejemplo una de sus obras más dramáticas, Democracy (2003), y cita a Chéjov, de quien ha traducido numerosas obras gracias a que aprendió ruso en la Armada. "De hecho, él podría haber escrito Pel davant i pel darrera" opina, a la vez que sostiene que el autor de Tio Vania tiene mucha influencia en su obra.

Frayn reconoce que en su casa no abundaban los libros y que fue en la universidad donde descubrió su interés por el periodismo, la filosofía y la ciencia. Estos campos diversos le han llevado a publicar en los periódicos The Observer y el Manchester Guardian, pero también a imaginar obras como Copenhaguen, escrita en 1998 con la física cuántica como protagonista de la trama. El texto aborda el encuentro real que mantuvieron en la ciudad el científico danés Niels Bohr con su colega alemán Werner Heisenberg y la mujer del primero. Ocurrió en 1941, durante la II Guerra Mundial y en pleno debate sobre la fabricación de la bomba atómica. La reunión desató todo tipo de sospechas y teorías entre los dos bandos de la contienda. "Copenhaguen trata sobre lo imposible que es predecir los actos de las personas, y formula diversas preguntas: ¿Cuál fue el motivo del encuentro? ¿Heisenberg estaba realmente decidido a producir bombas atómicas? ¿Por qué cometemos errores? Freud decía que muchas veces cuando erramos lo hacemos de manera inconsciente".

El teatro Fortuny de Reus estrenó la versión que ahora puede verse en el TNC. La dirige Ramon Simó y en el reparto figuran Rosa Renom, Pere Arquillué y Lluís Marco. "Cuando se estrenó en Londres y Nueva York me acusaron de ser demasiado condescendiente con Heisenberg, ahora cambiaría algunas cosas del texto", dice el autor.

Frayn aconseja a las nuevas generaciones: "A un escritor joven le diría que escriba una y otra vez lo mismo, cambiando los personajes y las circunstancias, porque cuando la gente compra un producto después busca siempre lo mismo". También explica que ha retomado su faceta de novelista. "La novela y el teatro exploran los mismos caminos, pero en la primera se describen los sentimientos de los personajes, mientras que en el escenario todo lo que sabes es lo que dicen, y debes confiar en que es verdad: como en la vida real", concluye.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de mayo de 2011