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Reportaje:

"Estoy deseando volver a Siria"

El alcalde de Muras anuncia que regresará a su país si triunfa la revolución, tras 35 años sin ir por oponerse al régimen

Isaam Algnam Azaam es sirio y alcalde del Ayuntamiento de Muras desde hace 20 años. Lleva más de la mitad de su vida fuera de su país. Hace 35 años que no pisa la tierra que lo vio nacer y hoy es un perseguido más del régimen que allí impera desde que Hafez el Asad se hizo con el poder a través de un golpe de Estado en 1970. Algnam Azaam apoya las revueltas que en las últimas semanas están poniendo contra las cuerdas a Bashar el Asad, sucesor de su padre Hafez, en 2000. "Nada más empezó [la revolución] me fui con unos opositores y hemos hecho un congreso en El Cairo para apoyar la revolución del pueblo sirio contra esos dictadores y explotadores", recuerda. No oculta que si triunfa la revuelta volverá a su país, con el que se identifica toda su familia. Sus hijas ya participaron en protestas ante la Embajada siria. "Estoy deseando volver", dice. En el sur del país están sus orígenes y allí quiere mostrar a su familia lo "hermoso" que es el país hostigado por la "infamia" del régimen.

Desde Muras, un municipio de Lugo con apenas 800 vecinos donde lleva 20 años como alcalde del PP, mira con esperanza la revolución. Algnam Azaam confiesa que militó en el mismo partido, el Partido Árabe Socialista Baaz, que la saga familiar que lleva las riendas de Siria aunque muy pronto se convirtió en un disidente. "Llevo 35 años sin ir por allí, por culpa de ellos. Siempre que quería ir sabía perfectamente que me iban a meter en el chiringuito", lamenta el alcalde, que aspira al sexto mandato.

Algnam Azaam consiguió eludir el cerco del Gobierno sirio en la década de los setenta amparándose en los estudios de medicina que completó en Madrid y de ahí a Muras, donde vive con su mujer gallega y cinco hijas. "Lo que han hecho con el pueblo sirio en estos 40 años no hay pluma que pueda describirlo. La policía secreta está en todas partes. Lo que pasa en Siria es peor que lo que está pasando en Libia", clama. El alcalde suplica a la comunidad internacional para que intervenga en su país. Sobre la muerte de Bin Laden, un personaje que "se engrandeció más en Occidente", dice que "con la revolución del pueblo árabe ya estaba casi muerto, porque no tiene sentido el terrorismo en ninguna parte del mundo", señala.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de mayo de 2011