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Reportaje:

"Yo sigo al mando"

Ángel Torres confirma la venta del Getafe al grupo Royal Emirates, de Dubái, pero continuará de presidente al menos tres años

"La venta está hecha. Royal Emirates ha comprado el 99,3% de las acciones del grupo Getafe Sport". Ángel Torres, el presidente del club madrileño, ponía ayer fin con estas palabras a días de desconcierto y mensajes cruzados. "Me debo a mis socios y quería informarles a ellos en primer lugar. Por eso dije [al regreso de Dubái, donde cerró el acuerdo el pasado jueves], quizá erróneamente, que no lo había vendido. Pero se ha aclarado cualquier malentendido", explicó.

"No queríamos llevar al Getafe a un callejón sin salida. Teníamos un presupuesto de 40 o 45 millones de euros, pero solo generábamos 26 o 27 y el resto lo compensábamos vendiendo jugadores. Necesitábamos dinero para sostener el proyecto. Vamos a ver cómo sale", dijo Torres; "la idea es subir el presupuesto a 60 o 65 millones, la frontera para competir por Europa. La diferencia es no vender a tus mejores jugadores y comprar dos o tres para dar el salto de calidad. Soy un ganador". La operación es independiente de la situación del equipo y se mantendría incluso si descendiera a la Segunda División.

"Invertirán unos 90 millones para luchar por estar entre los seis o siete primeros"

"Invertirán unos 90 millones en los próximos tres años para luchar por estar entre los seis o siete primeros", añadió Torres, que confirmó que se estudiarán nuevas fórmulas de patrocinio, como rebautizar el estadio, de propiedad municipal y autonómica, o agregar el apellido Team Dubai, algo que choca con las normas de la Liga de Fútbol Profesional y la UEFA. "La Liga española se llama ahora Liga BBVA y nadie se ha echado las manos a la cabeza. Nosotros garantizamos el respeto al color azul, al escudo y al nombre. Después colocaremos publicidad donde haga falta", advirtió.

Torres continuará al menos tres años como presidente con capacidad ejecutiva "por contrato" y con la posibilidad de prolongar su compromiso: "He firmado ese tiempo de permanencia obligatoria. Luego, ya veremos, pero en los tres siguientes no podría comprar o participar en la gestión de ningún otro club".

El de la semana pasada no fue el primer viaje de Torres a Dubái. Hasta cuatro veces en los últimos ocho meses ha volado hasta allí para perfilar una operación que ha llevado a título personal y gestado con un sigilo radical. A mediados de marzo ya la dejó apalabrada, a expensas de que se garantizaran las condiciones de pago: "Llevo en negociaciones desde abril de 2010".

El grupo inversor, con más de 200 empresas de petróleo, gas, nuevas energías, turismo y dominios de Internet, también llevaba tiempo estudiando entrar en el fútbol español. "Ha habido muchos clubes que han intentado este acuerdo, pero Royal Emirates ha confiado en nosotros. Es para estar orgulloso", presumió Torres; "somos un club saneado que empezaba a endeudarse. Pondrán la deuda a cero, cada accionista retirará sus acciones y comenzarán a invertir. Yo sigo al mando. Ellos buscaban proyección. Nosotros, dinero".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de abril de 2011