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Entrevista:JENSON BUTTON | Piloto de McLaren y campeón del mundo en 2009 | MUNDIAL DE F-1 | Gran Premio de Malasia

"Red Bull tiene más ventaja de la que tenía BrawnGP"

Kuala Lumpur
En su segunda temporada en el equipo británico, el triunfador de hace dos años se muestra confiado en las posibilidades de la escudería, pese a haber rediseñado el monoplaza en las últimas semanas y haber "tirado a la basura" el desarrollo del vehículo en invierno.

Jenson Button (Frome, Reino Unido; 1980) llega a la cita corriendo pero a pie. "Siento el retraso, pero la reunión de la comisión de pilotos ha sido eterna", se disculpa el británico mientras se sienta en una de las mesas de la carpa que McLaren ha acomodado en el paddock del circuito de Sepang, con el aire acondicionado a toda castaña, y le sirven una taza de leche con chocolate. Button está en forma, más de lo que necesita un piloto de fórmula 1. Entre el GP de Australia de hace dos semanas y el que se disputa hoy en Malasia (10.00, La Sexta y TV-3), pasó por Hawai para participar en un triatlón. Iba bien hasta que se subió a la bicicleta y pinchó. Hoy espera no hacerlo. Como en Melbourne, arrancará el cuarto por detrás de Vettel, Hamilton y Webber, y justo delante de Alonso.

"Lewis y yo solo nos vemos aquí o en la fábrica, no somos amigos"

"La F-1 es cada vez más verde, es el camino para que sobreviva durante años"

"La nueva propuesta del coche no es tan rompedora, agresiva, pero funciona"

"El año pasado nadie confiaba en Ferrari y les faltó muy poco para ganar el Mundial"

Pregunta. Tras una pretemporada complicada, McLaren parece el segundo equipo más competitivo por detrás de Red Bull. ¿El secreto ha sido volver atrás en el diseño del coche?

Respuesta. El invierno fue muy duro debido al riesgo que tomamos en el desarrollo del suelo y los escapes. Era algo agresivo, excitante hasta cierto punto, y creíamos que tenía posibilidades. Por eso nos pasamos trabajando tanto en ello. Al final no lo conseguimos y decidimos volver atrás. La nueva propuesta no es tan rompedora pero funciona, y eso demuestra que acertamos. Aquí hemos dado un paso más, no paramos de trabajar.

P. Los hubo que siempre mantuvieron que McLaren iría rápido desde el principio.

R. Si lo que me pregunta es si lo hicimos a propósito, la respuesta es bien sencilla: no. Basta con analizar todo el dinero y las horas que invertimos en tratar de que funcionara. La gente que se dejó el alma para que todo fuera bien. No lo hicimos a propósito porque no nos gusta tirar a la basura tanto esfuerzo y tantas sesiones de ensayos. Al final no conseguimos la fiabilidad que buscábamos. Fue un invierno terrible.

P. El año pasado, su equipo presentó el conducto f. ¿Cuál es la mejor solución que circula ahora mismo por los talleres?

R. El secreto está en los difusores, porque la nueva normativa deja muy poco margen para el downforce

[la fuerza aerodinámica que empuja el coche hacia al asfalto] y los difusores dobles están prohibidos. Los ingenieros se centran en los difusores y en el sistema de soplado de los escapes. Hay que echarle muchas horas y no siempre obtienes buenos resultados. Más que nada, porque los gases solo llegan al difusor cuando aceleras, y eso influye en la carga aerodinámica y el balance general.

P. ¿Cómo puede haber afectado esa mala pretemporada al nacimiento del MP4-26?

R. Los entrenamientos son solo eso, entrenamientos, la temporada empieza en la primera prueba. Hemos arrancado mejor que el año pasado porque estamos más cerca de Red Bull que entonces. Es un paso adelante. El primer Gran Premio fue bastante bien aunque yo tuve algún problema. De todas formas, nuestro ritmo fue bueno y solo Red Bull fue más rápido.

P. ¿Qué le pasa a Ferrari?

R. Espero que acaben siendo competitivos porque, al igual que McLaren, es un equipo que tradicionalmente pelea por ganar. El año pasado nadie confiaba en ellos y les faltó muy poco para ganar el Mundial. La pretemporada les fue muy bien aunque luego, en Australia, la cosa se les torció un poco. Pero Fernando es muy rápido, es muy inteligente y, además, ha mejorado mucho con los años. A un bicampeón del mundo que conduce un Ferrari siempre hay que tenerle en cuenta.

P. ¿Su equipo es tal y como se la había imaginado?

R. Ni mucho menos. Decidí fichar por McLaren por varias razones. En primer lugar, porque quería tener a mi lado a un compañero rápido y Lewis lo es. Pero también porque llegué como campeón y pensé que este entorno iba a darme la posibilidad de volver a serlo. Desde fuera parece un equipo robótico pero rebosa pasión, es como una familia. La gente cree que Ferrari es el equipo más apasionado de la F-1 y efectivamente lo es mucho, pero no creo que lo sea más que McLaren.

P. Usted fue campeón con Brawn de forma casi arrolladora. ¿Se llegó a aburrir de dar vueltas en cabeza?

R. Ganamos las primeras cuatro carreras pero después Red Bull fue más rápido. Su problema fue que cometieron errores. Aunque no se lo crea, aquel año no teníamos el coche más rápido, pero sí que hicimos mejor las cosas. Yo diría que ahora, en las cronometradas, Red Bull tiene mucha más ventaja de la que Brawn tenía hace dos años.

P. En 2013 puede haber un cambio en el reglamento que implique correr con motores de menor cilindrada.

R. A la mayoría de pilotos nos gustaría volver a los motores V10 porque era increíble oír rugir eso a 20.000 rpm. En las cronometradas de 2004 o 2005 el estruendo era impresionante. Ahora eso forma parte del pasado, aunque los V8 también suenan bien. La F-1 es cada vez más verde y ese es el camino para que sobreviva durante años.

P. ¿Su relación con Hamilton es tan buena como parece?

R. La gestión del equipo es muy buena porque hemos entendido que trabajar juntos es imprescindible para luchar por el título. Que la información fluya entre los dos lados del garaje ayuda mucho. Lewis y yo solo nos vemos aquí, en los eventos de relaciones públicas o en la fábrica, no somos amigos. Pero sabemos que es la clave para poder pelear por el título. Es bueno discutir las cosas cara a cara sin emplear a los medios de comunicación, que es lo que algunas veces hicimos el año pasado, sobre todo después del incidente de Turquía

[donde llegaron a rozarse entre ellos].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de abril de 2011