Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Educación mejora la conexión a Internet de los ordenadores portátiles de los colegios

Los problemas en la conexión a Internet de los pequeños ordenadores portátiles del programa Eskola 2.0 se están solucionando. La consejera de Educación, Isabel Celaá, explicó ayer en el Parlamento que ya se ha empezado a ampliar el ancho de banda de los colegios para evitar los problemas que han presentado los equipos: lentitud en la conexión a Internet y cortes.

El departamento seguirá realizando mejoras a lo largo de este mes para pasar de los 2,7 gigas de ancho de banda con que se contaba hasta ahora a 5,9. Celaá agregó que del 66% de centros que tenían conexión simétrica y garantizada se pasará al 98%. La consejera puso en valor esta mejora de la conectividad con un ejemplo: hasta el momento, ha habido 117 colegios públicos con una conexión de un mega no garantizada, pero con las mejoras pasarán a tener cuatro megas garantizados.

La consejera precisó estos datos en una comparecencia parlamentaria a petición del PNV, que había solicitado explicaciones al departamento sobre los problemas que han surgido en la implantación del programa de modernización tecnológica en las aulas de quinto y sexto de Primaria. Este, definido por la responsable de Educación como "la revolución anunciada", ha supuesto la instalación, entre el curso pasado y el actual, de 39.000 ordenadores portátiles en las aulas.

Celaá explicó la situación del único colegio que ha rechazado participar en el programa, una escuela de Lezo, que se negó por no querer introducir redes wifi en las aulas. Rechazar el programa implica rechazar también los recursos destinados a él, pero el departamento envió este curso ordenadores y armarios electrificados al centro. La consejera admitió el "error" y explicó que se ha procedido a retirar estos ordenadores. "Este departamento no puede mantener recursos ociosos", argumentó. Celaá defendió la instalación de redes wifi e hizo hincapié en "no contribuir a extender miedos irracionales o injustificados; nos debemos a los datos y a la ciencia, no a la magia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de abril de 2011