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La marcha de Pizarro aviva la guerra entre Griñán y el PSOE de Cádiz

El líder de los socialistas gaditanos convoca a todos los secretarios locales

Nadie lo quiere reconocer públicamente. Ni un bando ni otro. Pero la guerra se ha iniciado. En la actual dirección gaditana ha dolido mucho la maniobra de la andaluza para apartar al delegado de la Junta en Cádiz, Gabriel Almagro, que ha propiciado la marcha de Luis Pizarro. Este gesto o uno similar se esperaba desde hace algunas semanas pero se confiaba en la "sensatez" de los líderes regionales del PSOE para aplazar cualquier medida drástica para después de las elecciones municipales. La respuesta oficial llegará mañana del secretario provincial del PSOE, Francisco González Cabaña, que va a convocar a todos los secretarios locales a un encuentro donde el mensaje será centrarse en las municipales. Puede ser entendido como una tregua. Pero no como el final de la guerra.

El PSOE gaditano defiende a Pizarro, "referente del municipalismo"

Las diferencias entre la dirección gaditana y andaluza se mantenían en un latente combate que afloraba en episodios puntuales. La crisis empezó a forjarse desde el mismo momento en que José Antonio Griñán fue elegido secretario regional. En ese congreso, ofreció a González Cabaña entrar en la ejecutiva a cambio de renunciar a sus cargos orgánicos e institucionales como presidente de la Diputación y alcalde de Benalup. Cabaña llegó a aceptar pero terminó renunciando, asesorado por sus afines. La maniobra de Griñán para controlar el partido en Cádiz no salió bien y, además, disparó las diferencias. Se vio después en la elección del candidato en Algeciras y más recientemente en las acciones para evitar que Pilar Sánchez, más próxima a Griñán, fuera candidata en Jerez.

¿Por qué ha movido ficha la dirección andaluza ahora? En el PSOE gaditano lo atribuyen a dos movimientos de González Cabaña. Este viernes un comité extraordinario debe aprobar su elección como candidato a presidir de nuevo la Diputación. La dirección andaluza lo quiere evitar. La normativa del partido impide esta elección previa, salvo excepciones.: las de las diputaciones en las que gobiernan con mayoría absoluta (Sevilla, Jaén, Córdoba y Huelva), como se aprobó ayer. González Cabaña ha sido además claro en su apoyo a Alfredo Pérez Rubalcaba, diputado por Cádiz, en unas hipotéticas primarias en el PSOE. La dirección gaditana entiende que Griñán quiere tener el control de todo el partido antes del congreso federal. Cádiz, de momento, va por libre. Y más después de lo ocurrido con el cese de Almagro y la dimisión de Pizarro.

La dirección andaluza sustituye a ambos por dos críticos a Cabaña y abre el camino para que un sector contrario a la actual dirección del PSOE de Cádiz pueda alzar su voz, algo que puede ocurrir el viernes en el comité. Con todo, griñanistas y pizarristas coinciden en calificar de "inoportuna" esta clara guerra abierta.

Pocos fueron los que quisieron ayer pronunciarse públicamente. Arsenio Cordero, alcalde de Alcalá, tierra natal de Almagro y Pizarro, salió en defensa de sus paisanos. "A Luis le honra su lealtad. No entiendo lo que han hecho. No sé dónde nos llevará esto. Que nos quiten los referentes del municipalismo de la Junta a escasos meses de las elecciones es sorprendente". El PSOE de Cádiz espera más episodios en la batalla, como la destitución la semana que viene de los delegados provinciales más afines a Cabaña. El mensaje oficial es no contestar hasta después del 22 de mayo para no contribuir a lo que, desde la dirección de Cádiz, se califica como "sabotaje" a las municipales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de abril de 2011