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Reportaje:

La ducha siempre caliente

El sistema Kalda permite ahorrar el agua que corre hasta que llega caliente desde la caldera - La idea ganó una medalla en Ginebra

¿Cuánto tiempo debe correr el agua en su cuarto de baño para que adquiera la temperatura adecuada para la ducha? ¿Cuántas veces al día? ¿Cuántos litros fluyen desde el grifo hasta el sumidero? Hay ciudadanos que recogen esa agua fresca para regar las plantas. Otros almacenan cubos para sustituir la cisterna. Pero muchos la dejan correr tranquilamente. Si el agua de la red llega al calentador a 18 grados centígrados, la tubería hasta la ducha tiene una longitud de 7,5 metros, y el calentador es capaz de generar 28.000 kilocalorías por hora, el agua que corre hasta que se alcanza la temperatura apta para la ducha, unos 38 grados, representa un consumo anual de 55 metros cúbicos.

"Ahorra agua en países áridos y energía en países fríos"

Team Industrial, una empresa valenciana de servicios a la industria especializada en la gestión de energía neumática, ha pasado del aire comprimido al agua en tuberías para atajar el problema a través de un sistema patentado que ofrece bajo la marca Kalda.

"Siempre nos hemos dedicado a mejorar la eficiencia energética de nuestros clientes", comenta Manuel Fernández, director general de Team Industrial, "nuestro objetivo es no tirar aire, ni agua, ni energía".

Con ese espíritu, los ingenieros de Team Industrial han desarrollado "una estrategia de control" del funcionamiento termodinámico del hogar para garantizar que cuando se abra el grifo de la ducha, el agua estará caliente. El usuario pulsará un botón al entrar en el baño. Si el agua en la tubería sigue fría, se iluminará un testigo azul. Cuando el testigo se ponga rojo, el agua ya será cálida.

El sistema se controla desde un aplique paralelo a la caldera. Dos latiguillos instalados en el grifo de la ducha permiten conectar los tubos de agua fría y caliente para que el agua circule en un circuito cerrado y active la caldera. Cuando el agua que circula por las tuberías alcanza la temperatura adecuada, el latiguillo abre automáticamente el circuito, el testigo se pone rojo y el usuario ya puede ducharse sin sobresaltos.

Fernández presentó el proyecto en el Salón Internacional de las Invenciones de Ginebra y recibió una medalla de oro. El sistema Kalda se ha patentado para España y toda la Unión Europea y negocia su registro en Estados Unidos y Japón.

"Es útil tanto para ahorrar agua en países áridos como para ahorrar energía en países fríos", apunta Fernández. También tiene otras varias vertientes industriales. "Permite mantener el chocolate líquido en su punto sin necesidad de mover agua caliente todo el tiempo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de marzo de 2011