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Reportaje:

Fábrica de rezos rehabilitada

La IV fase de obras en el Centre del Carme de Valencia saca lustre al dormitorio y al refectorio del antiguo convento carmelitano

El convento del Carmen de Valencia funcionó como una fábrica de oración, un lugar de meditación de los monjes carmelitas, durante más de 600 años (desde finales del siglo XIII hasta la desamortización a mediados del XIX). Y desde hace siglo y medio se ha consagrado al arte y la cultura. Sin embargo, no ha sido hasta este año electoral cuando se ha sacado lustre a las dependencias más íntimas que han habitado los religiosos durante generaciones de silencio y meditación. Entre ellas el refectorio, donde comían a diario, y el dormitorio, donde daban descanso corporal a su cotidiana dedicación espiritual.

Ayer, la consejera de Cultura, Trini Miró, visitó en compañía del arquitecto Julián Esteban Chapapría, responsable de las obras de recuperación del complejo arquitectónico, las casi finalizadas obras de la IV fase de rehabilitación del Centre del Carme. A falta de una verdadera inauguración de una exposición (se abre mañana con una titulada Decor Carmeli. La belleza del Carmen), y ante la inminencia de la fecha límite (el lunes 28) para cortar la cinta de obras impuesta por la ley electoral, Miró presentó, entre la febril actividad de obreros y operarios que ultimaban las obras, los trabajos realizados en el refectorio, en el enorme dormitorio ubicado en la planta superior y en el aula capitular.

Una armadura de madera suple el techo metálico del dormitorio

El aula capitular muestra el suelo mudéjar de una casa del siglo XII

Miró explicó que las obras de rehabilitación están convirtiendo al convento del Carme "en el centro cultural de referencia de la Comunidad Valenciana y en uno de los más importantes de España". Una intervención que permitirá albergar todo tipo de manifestaciones culturales, desde exposiciones y conferencias hasta congresos y conciertos. El coste de esta cuarta fase se eleva a 3,7 millones de euros, de los que el 75% los aporta la Generalitat y el 25% restante corre a cargo del denominado 1% cultural del Gobierno central. Pese a ello, Miró manifestó que "es lamentable que el Gobierno de Zapatero no cumpla lo que debería".

Tras la IV fase, el Centre del Carme suma ocho salas de exposiciones y 7.500 metros cuadrados de superficie dedicada a muestras. Y una de las salas más grandes de la Comunidad Valenciana es desde ayer la que usaron durante siglos los monjes para dormir. Con 430 metros cuadrados, esta sala ha sustituido su cubierta compuesta por cerchas metálicas por una armadura de madera de estilo medieval. Debajo, el refectorio cuenta con otros 306 metros cuadrados de superficie, y ahora se accede a él desde el patio gótico. A su lado, el aula capitular, en la que tras las excavaciones se ha recuperado un suelo mudéjar de una vivienda del siglo XII que se puede contemplar a través de un suelo de cristal. Una vivienda previa a los casi siete siglos en que estas edificaciones se consagraron a la oración y la vida contemplativa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de marzo de 2011