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Entrevista:CINE

Olvídate de Esparta

Sucker punch, la nueva película de Zack Snyder, es una fantasía de mujeres sensuales y violentas.

'Sucker Punch' se debería titular Trescientas. No por el número de protagonistas de la última alucinación de Zack Snyder, cinco, sino por ser la respuesta hecha mujer a su película más conocida. Aquí no gritan "¡Esparta!". Más bien bailan una danza que nunca vemos, pero que evoca las fantasías más profundas de quienes la presencian. "Ese fue el origen de la cinta, la música como catalizador para entrar y salir de un mundo imaginado donde en el centro había una mujer. Pero quizá fue algo psicológico lo que me hizo trabajar con un reparto de mujeres después de tanta testosterona", admite el realizador. La cinta más personal hasta la fecha de Snyder, una historia propia aunque parezca salida de una novela gráfica o un videojuego, también refleja otras obsesiones como esa difuminada línea divisoria entre el mundo real y el imaginado y en especial el concepto del cine como la mayor de las mentiras. "Porque sea el filme que sea, el cine siempre es una mentira que pretende ser real. Y yo quise mostrar el show dentro del show", se vanagloria.

"El cine es una mentira que quiere pasar por real. Yo enseño el 'show"

Fueron 80 días de rodaje, todo filmado en un set que sirvió para recrear los diferentes mundos, el manicomio, el burdel, el templo, las trincheras o la guarida del dragón, todos ellos con la misma estructura de planta. "Quise que el espectador se sintiera bajo el mismo embrujo que las chicas", trata de explicar. Las chicas, como dice, todavía están muy afectadas. "Me sentí crecer, anímica y físicamente", admite una diminuta aunque voluptuosa Vanessa Hudgens, que dice así adiós a su carrera de buenecita en High School Musical. "Eso sí, fue agotador de lo mucho que nos empujó hasta el límite", añade de un director más acostumbrado a trabajar con hombres.

Chicas convertidas en fantasías sexuales para una generación de jugones gracias a unos atuendos entre mínimos y perversos inspirados en viñetas de Heavy Metal, el cómic preferido de Snyder. "Pero no son clichés. Ni explotan su imagen. Son personajes que, en mi opinión, van más allá de eso", se defiende un realizador que amenaza con una versión 18 minutos más larga para el DVD con más violencia "y algo más de sexo, aunque no mucho". Hudgens, al igual que Abbie Cornish, Jena Malone, Jamie Chung o Emily Browning se sienten orgullosas tanto del trabajo como del cuerpo que se les ha puesto. Se encuentran en mejor forma que nunca tras cuatro meses de entrenamientos y con un vestuario "que te fuerza a sacar más las tetas". Y a Snyder no le van mal las cosas porque después de este reparto de puñetazos femeninos le esperan las aventuras del hombre más hombre de la historia del cine: Superman. "Es el dios de los dioses. Ya llevamos mucho tiempo haciendo películas de dioses menores con tanto superhéroe. Es la hora de Superman", resume sobradito, recuperando toda su testosterona.

Sucker punch, se estrena hoy en España

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de marzo de 2011