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Pujol pugna para confirmarse este año como hombre fuerte de Convergència

CDC estudia adelantar a otoño el congreso que aupará al portavoz nacionalista

Convergència Democràtica sigue saboreando las mieles de la victoria electoral de noviembre y aguarda las municipales de mayo convencida de un nuevo éxito. Pero además de los engranajes electorales también está engrasando la maquinaria interna con vistas a un congreso que visualizará que la estirpe Pujol retoma el control directo del partido si es que algún día lo perdió. Oriol Pujol, actual portavoz de CiU en el Parlament y secretario general adjunto del partido desde enero, ha comenzado a mover los hilos para adelantar el congreso que debe llevarle hasta la secretaría general de Convergència. El cónclave estaba previsto inicialmente para el verano de 2012, pero Pujol y su entorno trabajan para que se haga el próximo otoño.

El cónclave visualizará que un eventual relevo de Mas ya no pasa por Felip Puig

No todos en Convergència tienen la misma prisa, pero el entorno de Pujol quiere aprovechar el actual buen clima interno y la previsible remontada en las municipales para celebrar un cónclave sin disputas internas. Y eso que el cambio organizativo no será menor. De entrada, el congreso convertirá a Artur Mas, actual secretario general de Convergència en presidente del partido, lo que aupará a Jordi Pujol a una presidencia de carácter honorífico. Mas, que abandonará la secretaría general para dedicarse al completo a la presidencia de la Generalitat, dejará el partido en manos de Oriol Pujol, que se convertirá en secretario general.

Definitivamente apartado del centro de poder quedará Felip Puig. Este movimiento es justificado tanto desde el partido como desde el entorno del consejero de Interior como el resultado de la necesidad de que Puig se dedique en cuerpo y alma a sus tareas al frente de la seguridad en Cataluña. Pero muchas voces en Convergència recuerdan que con ello Oriol Pujol se libra de alguien que aspiró en muchas ocasiones a liderar el partido. Con Pujol al frente de la secretaría general está claro que un eventual relevo de Artur Mas pasaría siempre por el hijo del ex presidente de la Generalitat. Sería pues, el éxito del núcleo de dirigentes más próximo a Mas, conocido como el pinyol y que, además de Pujol, integra a Francesc Homs y Germà Gordó. Puig no se ha integrado nunca en este núcleo.

El congreso de Convergència se celebrará probablemente en el último trimestre del año a tenor de la voluntad de Pujol y de las dificultades de calendario. Hacerlo más tarde de diciembre podría distraer el partido de la campaña electoral para las generales previstas para marzo de 2012, recuerdan estas fuentes.

Más allá del cambio de caras en la cúpula de la dirección, el partido necesita adecuar la estructura a su nueva realidad de partido de gobierno. "Ya no somos oposición, se impone un cambio de chip", apuntan fuentes de la actual dirección.

Además de esto, la llegada de CiU a la Generalitat ha motivado un "vaciado" del partido. Muchos de sus dirigentes, comenzando por Artur Mas, Francesc Homs y Germà Gordó, han dejado la sede de la calle de Còrsega para instalarse en la plaza de Sant Jaume y se imponen relevos. Hoy por hoy, el partido lo pilotan, además de Pujol, el secretario de Acción Municipal, Lluís Maria Corominas y la senadora Montserrat Candini como secretaria sectoral. Todos coinciden en que se necesitan refuerzos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de marzo de 2011