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La crisis del euro

Trichet ataca por insuficientes las nuevas sanciones a los incumplidores

La UE adopta medidas preventivas contra los déficit excesivos, pero el presidente del BCE cree que las debilidades surgidas con la crisis no han sido corregidas

El endurecimiento de las sanciones a los países que no logren controlar sus cuentas públicas acordado ayer por los ministros de Economía de la UE fue considerado "insuficiente" por el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet. El Ecofín alcanzó ayer un acuerdo de orientación general sobre el refuerzo del gobierno económico de la UE que se basa en seis disposiciones legislativas, cuatro de las cuales refuerzan las reglas de disciplina presupuestaria y dos se destinan a reducir los desequilibrios macroeconómicos. Cuatro de las propuestas requieren la aprobación del Parlamento Europeo. El objetivo es que todo el paquete esté aprobado antes de finales de junio.

Con independencia de si la dureza es la pertinente, lo cierto es que el régimen sancionador propuesto ayer es más ambicioso que el vigente: se impondrán sanciones incluso antes de que un país incurra en déficit excesivo, si no hace esfuerzos para encaminarse al equilibrio presupuestario, dará la misma relevancia a los desvíos por deuda, acelera el proceso de sanciones y abre un nuevo procedimiento para los desequilibrios macroeconómicos.

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La discusión sobre si las sanciones son lo suficientemente duras ha conformado todo el proceso de elaboración de las mismas desde la propuesta inicial de la Comisión Europea el pasado mayo. Aunque para el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, ayer se alcanzó una "reforma histórica", Trichet volvió a mostrar su insatisfacción inmediatamente después de terminar el Consejo de Economía. El presidente del BCE mantuvo sus reservas, como ya hizo el pasado octubre cuando manifestó su desacuerdo por la falta de automatismo de las sanciones previstas. En su opinión "esta mejora de la gobernanza es insuficiente para extraer las lecciones de la crisis". Considera que las debilidades que ha puesto al descubierto la crisis "no han sido plenamente corregidas". Con sus palabras, el presidente del BCE hizo un guiño al Parlamento para que aproveche la tramitación para un endurecimiento.

La presidencia húngara de la UE reconocía ayer que "las propuestas del Consejo eran algo menos estrictas que las iniciales de la Comisión", porque "el Consejo prefiere las medidas preventivas a las sanciones". Así, por ejemplo, la imposición de depósitos no remuneradores de intereses de hasta el 0,2% del PIB, cuando un país incurre en déficit excesivo, sería solo aplicable en los casos en que el país ya hubiera sido sancionado en la parte preventiva del pacto.

Desde la izquierda, sin embargo, se teme que la manera de aplicar esta mayor disciplina pueda acabar por matar el crecimiento. Elisa Ferreira, eurodiputada socialista, portavoz en los asuntos de gobernanza económica, calificó el acuerdo del Consejo de "irresponsable". En su opinión "este acuerdo puede reforzar el gobierno económico a corto plazo, pero debilitará el crecimiento económico y las perspectivas del empleo durante muchos años".

El cambio sustancial que se quiere introducir es que la toma de medidas sancionadoras sea más reglada y no quede tanto en manos del Consejo para evitar los cambalaches del pasado, como en 2003 cuando Francia y Alemania lograron bloquear en el Consejo los expedientes que les había abierto la Comisión. Desde entonces la credibilidad del Pacto de Estabilidad y Crecimiento había quedado muy deteriorada.

Para la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, el acuerdo alcanzado ayer es "extremadamente importante y avanza en la línea del gobierno económico".

De manera especial se refirió a las aportaciones de España en el procedimiento por desequilibrio macroeconómico. Por una parte se considerará desequilibrio tanto el déficit como el superávit. Salgado precisó que España había logrado que la agilización de sanciones no se aplique en el ámbito del desequilibrio macroeconómico. "Lo que se sancionará", dijo, "no es que los desequilibrios se mantengan, sino que no se adopten las acciones que se decidan". El Consejo no decidió sin embargo los indicadores con los que se medirá el desequilibrio económico, pero mencionó como posibles el déficit por cuenta corriente, la deuda privada y la evolución de los precios de la vivienda.

El Eurogrupo volverá a reunirse el próximo lunes para decidir la fórmula para lograr que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera aumente sus recursos efectivos desde los 250.000 millones actuales a los 440.000 millones. Salgado recordó que "la posición de España desde el principio es que se pudieran utilizar esos 440.000 con independencia del país que lo pueda necesitar o si no lo necesita nadie, porque la principal utilidad del fondo es que actúe como un dique de contención a la inestabilidad de los mercados de deuda".

Todas las decisiones se adoptarán finalmente en el Consejo Europeo de los próximos 24 y 25 de marzo. El día antes, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha convocado a los líderes de UGT, Cándido Méndez, y CC OO, Ignacio Fernández Toxo, para anticiparles los acuerdos. Un día después, el 26 de mayo, están citados los empresarios.

Salgado: "Los mercados se fían más del Gobierno que de Moody's"

Moody's habló el pasado jueves: rebajó un escalón la calificación de la solvencia española. Al día siguiente tomó Europa la palabra: alumbró un pacto por la moneda común con recortes sociales y salariales y reforzó el fondo de rescate para países con problemas. El mercado dio ayer la razón a Bruselas. España colocó 5.500 millones de euros en letras a 12 y 18 meses con el menor interés desde octubre de 2010. La demanda rozó los 14.800 millones, cuando el objetivo de emisión estaba entre los 5.000 y los 6.000 millones. El Tesoro Público colocó 3.972 millones en letras a 12 meses con un interés del 2,178% y 1.528 millones en letras a 18 meses con una rentabilidad para el inversor del 2,5%.

La vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, celebró los "resultados excelentes" de la subasta y aseguró que ello demuestra que los mercados creen más al Gobierno y al Banco de España que a Moody's. Salgado destacó la "reducción significativa de los intereses" y la "cobertura alta".

La calma también caló en la prima de riesgo (el diferencial de interés que paga España respecto a Alemania por los bonos a 10 años), que se situó en 205 puntos básicos, el nivel más bajo desde mediados de febrero pasado.

Más castigos

- Deuda pública. Cuando la deuda pública supere el 60% del PIB, el exceso deberá reducirse anualmente en una vigésima parte. Se tendrá en cuenta la deuda privada y el coste de las pensiones.

- Depósito. El depósito sin intereses del 0,2% del PIB (que no se aplicaba) se abrirá junto con el expediente por superar el 3% del déficit. Si

no se siguen las recomendaciones

se convierte en multa.

- Automatismo. Los depósitos o multas se impondrán directamente a menos que se oponga una mayoría cualificada del Consejo.

- Plazos. En algunos casos, el plazo para aplicar las medidas sancionadoras puede reducirse de seis a tres meses.

- Control del gasto. Como prevención, el aumento del gasto no podrá superar el crecimiento previsto del PIB. Los ingresos excepcionales se dedicarán a reducir deuda. Sanciones si hay desviaciones significativas.

- Vigilancia. Se establecerá un procedimiento por excesivo desequilibrio macroeconómico con posibilidad de multas del 0,1% del PIB. Se pueden tener en cuenta la deuda privada, el déficit por cuenta corriente y precios de la vivienda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de marzo de 2011

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