Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
La crisis del euro

Zapatero admite alinear salarios con productividad

A una semana de que concluya el plazo que tienen sindicatos y empresarios para llegar a un acuerdo sobre la reforma de la negociación colectiva, el presidente del Gobierno, José Luis Zapatero, ya se ha decantado por la conveniencia de "alinear salarios y productividad", tal como viene reclamando la canciller alemana Angela Merkel; aunque no esté claro cómo se propone hacerlo. En vísperas de la cumbre que ayer celebraron en Bruselas los 17 mandatarios de la zona euro, Zapatero remitió a sus homólogos y al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, una carta en la que anticipa algunos compromisos que está dispuesto a asumir para mejorar la competitividad de la economía española.

Además de revisar la vinculación de los salarios con la inflación, el presidente español se defiende incrementar "la empleabilidad y la formación", a través de la reforma de las políticas activas de empleo; y a abrir a la competencia sectores fuertemente protegidos; mediante la plena trasposición de la directiva de bienes y servicios y la liberalización de los servicios profesionales, el mercado de la energía o la economía digital. Además, aboga por realizar pruebas de resistencia periódicas que impulsen la transparencia y recuperación del sector financiero.

"Dimensión social"

Zapatero subraya en su misiva la "dimensión social" de las medidas e insiste en la conveniencia de debatirlas a nivel europeo con sindicatos y empresarios.

El pacto por la competitividad, rebautizado como pacto por el euro aprobado ayer en Bruselas, incluye un menú de medidas del que cada país puede elegir aquellas que considere más adecuadas para su propia situación. Los compromisos deberán anunciarse en la cumbre ordinaria de la UE, el próximo día 24, e incluirse en los programas nacionales de reforma y estabilidad que se presentarán a la Comisión Europea en abril.

Algunas medidas, como el aplazamiento de la edad de jubilación, ya han sido aprobadas en España, pero otras están pendientes; como la que compromete a incluir en las legislaciones nacionales el límite del 3% de déficit previsto en el Pacto de Estabilidad. Cada país elegirá el instrumento legal, pero debe afectar también a comunidades autónomas y ayuntamientos.

A cambio, el Gobierno espera que Merkel acepte ampliar y flexibilizar el fondo europeo de rescate; para que los 500.000 millones dotados estén realmente disponibles y se rebaje el alto coste que pagan los países que han recurrido al mismo: Grecia e Irlanda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de marzo de 2011