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Reportaje:

Una sorpresa permanente

Mireia Pérez, premiada ilustradora y autora valenciana de cómics, presenta hoy en Barcelona la tercera edición de 'Chica y Monstruo'

Mireia Pérez (Valencia, 1984) es, más que autora de tebeos, un signo de los tiempos: la tercera edición de su tebeo Chica y Monstruo -que ella misma publica- verá la luz esta semana. Mireia se hizo con el galardón que concede el Instituto de la Juventud (dependiente del Ministerio de Igualdad) en su sección de cómic, compartida con Brais Rodríguez, un autor al que la propia Mireia no conocía, pero al que se precipitó a localizar en Internet cuando supo que compartía premio con él y por el que profesó admiración inmediata. Pérez es una autora de tebeos, licenciada en Bellas Artes en Valencia y con un fuerte deje interdisciplinar: diseño gráfico, tebeos, cortometrajes y hasta un blog desde los 15 años. Es una mezcla curiosa pero muy lógica: el uso de la informática y las redes sociales es una mezcla poderosa de herramientas para el trabajo que realiza la joven autora.

Para Mireia son tan útiles las experiencias mundanas como las capturas de Google Maps. Vale tanto asistir a un evento repleto de expertos informáticos como una borrachera, la mezcla entre realidad autobiográfica y ficción puebla las páginas de la valenciana. Pero la mezcla no se limita al guión o la historia: visualmente suele ser partidaria de emplear línea y color plano, pero no es de fiar: está dispuesta a traicionarse.

Metida en todo tipo de métodos para dar a conocer su incontenible expresividad, Mireia ha sido bastante esquiva al papel como autora de comics. Por dejarlo claro, apenas había publicado nada impreso, y siempre que había aparecido algo había sido en régimen de autopublicación (Chica y Monstruo, Chico y Monstrua, por poner un par de ejemplos), hasta que llegaron colaboraciones con El Jueves o el premio Fnac/ Sins Entido 2011, que le permitirá publicar su novela gráfica La muchacha salvaje.

Una de las ideas que ocupa el tiempo actual de Mireia es preparar un proyecto largo que, confesaba en verano con un cierto reparo, "no estará listo hasta finales de 2011" y que probablemente tendrá formato de novela gráfica, una historia de aventuras sobre la que aún no hay nada que enseñar. "Estoy con el guión, apenas he hecho un par de bocetos", explicaba Mireia: el proyecto que entonces sonaba misterioso es con el que ganó el premio mencionado, que tiene un formato de una especie de beca. El concurso se gana con un proyecto de tebeo que se debe desarrollar a lo largo del año.

Pérez combina la historieta con el diseño gráfico y otros medios para acabar el mes, y considera que el premio recibido "es una reafirmación" de que debe seguir haciendo cómic. "Pero no puedo vivir solo de esto. El día que pueda comer de cómic haremos una fiesta", bromeaba en verano. Y sería una celebración lógica: Mireia aprovechó su beca Erasmus para viajar a Angulema (Francia), capital europea de la historieta, donde tuvo la oportunidad de publicar en el libro Au fil du Nil su primer cómic, Nido.

Entre las colaboraciones de Mireia Pérez de la actualidad se pueden encontrar trabajos en la Red www.elestafador.com o en su propia web (www.mireiaperez.com), que reforma de manera compulsiva para ir adaptando a sus cambiantes inquietudes, y, ya en papel, colaboraciones para El Manglar o Mortland.

Mireia Pérez suele contar con un estilo heterogéneo en el que el humor corrosivo se mezcla con la sensibilidad y en el que el sexo se aborda con una naturalidad tan surrealista como en el resto de su producción. Pérez vive encima del experimento, y viendo su trayectoria uno diría que no sabrá bajarse nunca. La inquietud permanente es un rasgo común en toda su obra, en cada retazo. Tecnológicamente capaz, irreverente, cambiante y con mil influencias variables, Mireia Pérez es una sorpresa permanente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de marzo de 2011