Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:24 HORAS EN... ALCALÁ DE HENARES

Las cigüeñas lo ven todo

La calle Mayor, con sus soportales, cafés y tiendas. La Universidad y el Corral de Comedias. Tapas en Nino y almendras garrapiñadas en el convento de las clarisas. Un día en la ciudad natal de Cervantes

Musulmana, judía y cristiana, la llaman la Ciudad de las Tres Culturas. Tolerante desde pequeña, hoy la quinta parte de su población la forman 40.000 emigrantes, en buena parte de los países de Europa del Este. Cuna de Cervantes; escuela de Quevedo y Jovellanos. Así es y así se muestra Alcalá de Henares.

10.00 Primeras impresiones

Si viajamos en coche, las ruinas romanas de Complutum (1) serán nuestra primera parada, junto a la salida 28 de la A-2. Visitaremos la Casa de Hippolytus (camino del Juncal, s/n), antigua escuela de jóvenes patricios, y parte del foro. El tren de Cervantes (www.alcalaturismo.com/Visitas/tren.html) o el Cercanías son otra opción para llegar a Alcalá. Así, lo primero que veremos al llegar es el palacio de Laredo (2) (paseo de la Estación, 10), un capricho neomudéjar, gótico, renacentista y modernista construido en 1884 por Manuel José de Laredo, arquitecto y alcalde de la ciudad. Cuentan que cuando Laredo recibía una visita inoportuna, se escondía en el minarete y mandaba decir que no se encontraba en casa. Las visitas guiadas, desde las 10.30, cuestan 2,50 euros.

Con este buen sabor de boca llegaremos al casco antiguo. Un centro vivo lleno de calor, cultura y comercios incluso centenarios, como la pastelería Salinas (en el 21 de la plaza de Cervantes 3). Abierta desde 1846, es un buen sitio para comprar dulces típicos como rosquillas o costrada antes de regresar a casa. De momento, y si le apetece un café antes de continuar, paremos en el Café de Libreros (4) (Libreros, 18) o El Perro Verde (5) (San Felipe Neri, 1).

12.00 ¿Quién mira por el agujero?

El núcleo moderno de Alcalá se erigió en torno a la catedral Magistral (6) (plaza de los Santos Niños, s/n), de estilo gótico tardío. Ese título, que comparte solo con la de Lovaina, en Bélgica, indicaba la obligación de que los canónigos fueran doctores en teología y profesores de la universidad. Imposible ignorar, una vez dentro, el moderno Cristo del altar mayor. Paseemos un momento por la girola: ¿ven el sepulcro del canónigo Gregorio Fernández? ¿Por qué su nariz tan desgastada? La tradición, que ha sobrevivido a los siglos, dice que aquella mujer que quiera casarse y no encuentre esposo puede pedirle ayuda frotándole la nariz.

Es hora de enfilar la populosa calle Mayor(7), una de las vías porticadas más largas de Europa. En el número 48, las estatuas sentadas de Don Quijote y Sancho Panza nos dan la bienvenida a la casa natal de Cervantes (8) (www.museo-casa-natal-cervantes.org; de martes a domingo, de 10.00 a 18.00; entrada gratuita). Fíjese en la curiosa colección de braseros y tómese unos minutos para disfrutar de algunas ediciones internacionales de El Quijote: desde una japonesa que muestra al ingenioso hidalgo como un samurái hasta otra criptonumerográfica en la que cada letra ha sido sustituida por un número. La entrada es gratuita, y una vez al mes programan visitas guiadas a cargo de especialistas.

Pero salgamos. En la calle de la Imagen, a la vuelta de la esquina, una placa señala la casa de Manuel Azaña, y a continuación está el convento de clausura de las carmelitas, uno de los ocho aún en funcionamiento en Alcalá. Allí fue priora sor Luisa de Belén, hermana de Cervantes. De vuelta en la calle Mayor, camine hacia el número 13, métase bajo el pórtico y mire hacia arriba. ¿Ve un pequeño agujero en el techo? Si hace años hubiera llamado a la puerta, alguien estaría ahora mismo mirándole desde arriba. Y es que mirillas como esta eran muy comunes en la calle Mayor, en su momento corazón del barrio judío.

En la plaza de San Diego (9) se alza el Colegio Mayor de San Ildefonso, sede del rectorado de la Universidad de Alcalá. Fundada por el cardenal Cisneros en 1499 como Universidad Complutense, la fachada plateresca que ve no es la original, de ladrillo, sino que fue colocada entre 1537 y 1553, obra de Gil de Ontañón. Dentro destacan el paraninfo, con su espectacular artesonado de madera policromada, y sus patios. Allí, alrededor del 23 de abril de cada año, se entrega el Premio Cervantes. Hay visitas guiadas cada hora.

14.00 Cervantinos duelos y quebrantos

Por la esquina opuesta se accede al convento de las clarisas(10) (Beatas, 5), donde a través de un torno se salvan de la clausura unas fantásticas almendras garrapiñadas. En los vecinos cuarteles del Príncipe y Lepanto, como en otras partes del centro, se han rodado películas como Lope, Los fantasmas de Goya e incluso la serie Cuéntame. Alcalá tiene también carácter cinematográfico. Para comer, una buena opción es ir de tapas: Nino (en el número 70 de la calle Mayor (7)), donde tres generaciones familiares han hecho famosos los champiñones y la oreja a la plancha; Índalo (11) (Libreros, 9) o El Hidalgo (12) (Bedel, 3), cuyas paredes azulejadas muestran escenas de El Quijote, son algunas opciones. Para una comida más reposada, el pequeño Ambigú (13) (Cervantes, s/n) o la Hostería del Estudiante (14) (Colegios, 3), donde pediremos los cervantinos duelos y quebrantos.

16.00 En el techo del gran archivo

Acerquémonos al palacio Arzobispal (15) (plaza Puerta de Madrid). El patio es de acceso libre y las inscripciones de sus ventanas revelan su antigua función administrativa; el pueblo acudía allí a pagar impuestos o hacer gestiones. Al lado, las ruinas del Archivo General del Reino albergan algunas de las cien parejas de cigüeñas que señalan, desde las alturas, los edificios emblemáticos de Alcalá. El Museo Arqueológico Regional (16) (plaza de las Bernardas, s/n; de martes a sábado, de 11.00 a 19.00; domingo, de 11.00 a 15.00; entrada gratuita), visual y didáctico, es recomendable para venir con niños.

18.00 La ventana de Juana

Callejeando de vuelta a la plaza de Cervantes(3), podemos descubrir alguna de las casas nobiliarias que, con su patio empedrado y su pozo, son hoy centros de salud o comercios tan dispares como peluquerías y bares. El Campus University (17) (Santiago, 15) es el lugar perfecto para tomar una cerveza entre columnas renacentistas. Nos espera el Corral de Comedias (plaza de Cervantes, 15). Inaugurado en 1601, se trata de uno de los teatros en activo más antiguos de Europa y ofrece visitas guiadas cada día. De su función original es muestra la pequeña ventana cegada a la izquierda del escenario, que daba a una vivienda desde la que su dueña, Juana, veía hasta hace poco las representaciones.

Mientras nos quede energía, deberemos subir a la torre de Santa María, en la misma plaza (se requiere reserva previa en la oficina de turismo; 918 89 26 94). Si no tiene vértigo, los cuatro balcones de lo alto ofrecen la mejor vista posible de la ciudad. En el lado este y a los pies de la torre, la capilla del Oidor alberga la pila bautismal de Cervantes.

20.00 Hamburguesas 'funky

'¿Le hace un chocolate con churros? En tal caso, vayamos a De Juan (18) (Ramón y Cajal, 7) o Metrópoli

(19) (Santiago, 42). Para cenar, hamburguesas de autor y música funky en Mushka (20) (Escritorios, 3) o un ambiente sorprendente en La Cúpula - 21 (Santiago, 18), antigua iglesia del convento de los capuchinos. La Tercia - 22 (Tercia, 8), junto a la catedral, ofrece buena cocina y un coqueto alojamiento, si decide que Alcalá bien vale dos días. Relajarse en el spa del Parador(Colegios, 8) y disfrutar del buen servicio característico de la casa será un final inmejorable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de febrero de 2011