Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

El familiar compacto más limpio

Es el Lexus más pequeño, comparte la mecánica híbrida del Prius y tiene un consumo medio homologado de solo 3,8 litros (87 g/km de CO2) - A la venta en marzo: desde 28.850 euros

Tecnología híbrida con bajos consumos y emisiones, calidad de ejecución y tres años de garantía. Son los argumentos del CT 200h, el primer familiar compacto de la marca de lujo de Toyota, que llegará a España el 10 de marzo con tarifas desde 28.850 euros.

El CT 200h es la alternativa de Lexus a las versiones cinco puertas de los modelos compactos de prestigio, como los Audi A3 Sportback y BMW Serie 1. Mide 4,32 metros de largo, tres y ocho centímetros más, respectivamente, y es algo más caro que sus versiones turbodiésel equivalentes: desde 26.350 el A3 2.0 TDi (140 CV) y 27.600 el BMW 118d (143 CV). Pero el modelo japonés se distingue por su mecánica híbrida, la misma de los Toyota Prius y Auris HSD. Así, reúne un motor 1.8 de gasolina y otro eléctrico de apoyo que suman 136 CV, y un cambio automático de variador, como el de los escúteres. Las prestaciones del Lexus son inferiores -180 km/h y 10,3 segundos para alcanzar 100 km/h- sobre todo al acelerar, pero ofrece mejores consumos y emisiones: 3,8 litros y 87 g/km de CO2, frente a 4,4 litros y 115 g/km del Audi y 4,5 y 119 g/km del BMW. Y aparte de la mecánica, mima la eficiencia en todo: aluminio y aceros especiales para reducir peso, una afinada aerodinámica (CX: 0.28) con la base inferior del coche carenada...

La imagen del modelo japonés se desmarca también de lo habitual. El frontal mantiene el ADN de Lexus en la parrilla y los faros, pero el lateral presenta unos escalones muy marcados debajo de las ventanillas. Y la zaga, bastante peculiar, integra un cómodo portón de carga y una luneta que se prolonga por los laterales y va situada sobre otro escalón bien resaltado. Estos detalles y las aletas abombadas, aportan una imagen robusta y musculosa, pero algo pesada, que no apasiona.

El interior en cambio, destaca por la calidad de los materiales y ajustes. Tiene un salpicadero ordenado, con la información en la zona superior, para que se lea mejor, y los mandos (cambio, climatización, música...) en la consola central inferior, más a mano. El conjunto presenta un aspecto refinado y bien acabado en los detalles, y crea un ambiente clásico y refinado, aunque con tonos oscuros algo apagados. Por lo demás, los asientos delanteros son cómodos y sujetan bien, las plazas traseras son algo justas en espacio para las piernas y tiene un maletero como los de sus rivales: 385 litros (985 abatiendo los respaldos). Pero tanto la insonorización como las suspensiones completan un confort sobresaliente

El CT 200h se vende solo con carrocería cinco puertas y mecánica híbrida. La versión base cuesta 28.850 euros, casi 9.000 euros más que el Toyota Auris HSD, algo más pequeño, y 6.000 más que el Prius, que lleva también la misma mecánica. El Lexus justifica la diferencia por su calidad de ejecución y añade un equipo de serie superior: ocho airbags (dos de rodilla), ABS, ESP, climatizador dual, ordenador, radio CD/MP3, órdenes orales, bluetooth, llantas de 15 pulgadas y detalles exclusivos, como pilotos traseros de diodos (leds)... Además, hay dos paquetes: Hybrid Drive (1.100 euros) con control de velocidad y llantas de 16 pulgadas, e Hybrid Plus (6.150), con tapicería de cuero, navegador y acceso sin llave.

Menos humos en ciudad

Aparte de sus ajustados consumos y emisiones, la gran ventaja medioambiental del CT 200h está en sus bajísimas emisiones de oxidos de nitrógeno (NOX), las que más penalizan la calidad del aire en las ciudades, sobre todo en días de inmersión térmica como los que vivimos hace una semana. Sus 3,3 mg/km de NOX contrastan con los casi 160 mg/km de los turbodiésel más limpios - Smart CDi o Polo Bluemotion- que son mucho más pequeños. Y al contrario que los diésel, no emite partículas.

El sistema híbrido de Lexus incluye también Start&stop -para el motor en los atascos- y los frenos que recuperan energía para recargar las baterías. Pero lo mejor es que en conducción normal por carretera, circula más del 30% del tiempo con el motor de gasolina desconectado sin que se note: cada vez que se levanta el pie del acelerador o se frena. Y con el botón EV (modo eléctrico) recorre hasta tres kilómetros solo con las baterías sin contaminar: garajes, atascos...

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de febrero de 2011

Más información