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El Banco de España cree que las cajas necesitarán menos de 20.000 millones

Fuentes del mercado estiman en 15.000 millones la inyección de capital - El ladrillo y los morosos han provocado saneamientos de 102.000 millones

Hace siete meses, el gobernador del Banco de España, Miguel Fernández Ordóñez, se mostró orgulloso y señaló: "Hemos sometido a todo el sistema bancario a unas pruebas de máxima tensión y el resultado es que la banca española goza de solidez". Sin embargo, ayer, en la presentación del plan de recapitalización, reconoció: "No todo se ha hecho bien. Está claro que las circunstancias han cambiado, sobre todo por la crisis soberana de Irlanda, y es necesario acabar con la falta de confianza que existe sobre el sistema financiero español". Con este argumento justificó el Real Decreto de Recapitalización, que considera "imprescindible para no quedarse con entidades débiles que corten el crédito cuando llegue la recuperación". Dijo estar al 100% de acuerdo en el contenido de la norma y recordó al Cid Campeador al comentar que "ya ha ganado batallas antes de nacer porque ha provocado que muchas cajas se adapten a las exigencias de futuro".

El supervisor defiende que sin la recapitalización se cortaría el crédito

Admite que la crisis de Irlanda ha quitado credibilidad a la banca española

Ordóñez, que se mostró optimista sobre las cajas, calculó que el total de fondos que necesitará el sector para alcanzar los nuevos niveles de capital -entre el 8% y el 10% en proporción a los riesgos asumidos- estarán "claramente" por debajo de los 20.000 millones que dio el supervisor con el anuncio inicial de las nuevas medidas. Incluso, según fuentes del mercado, podría quedarse en 15.000 millones, entre capital público y capital privado para cumplir con la nueva norma. Estas cantidades están muy lejos de los 80.000 o incluso 100.000 millones que han apuntado algunos bancos de inversión. Advirtió que solo impedirá la entrada de inversores privados especulativos, "españoles o extranjeros".

"Nos estamos adelantando a lo que se pedirá internacionalmente: en 2013 el listón estará en el 3,5% y, en 2019, en el 7,5%. Nosotros vamos directamente al 8% para recuperar la confianza", apuntó Ordóñez.

El gobernador recordó que el sector ya ha realizado un saneamiento muy fuerte, "aunque ha pasado desapercibido. Desde enero de 2008, la morosidad ha exigido que el sector cargue 53.000 millones contra las provisiones específicas; 16.000 millones adicionales contra provisiones genéricas y 22.000 millones contra reservas", sólo las cajas en reestructuración. En total, las entidades habrían saneado sus balances por 91.000 millones, casi el 9% del PIB. De esta cantidad, el 57% corresponde a las cajas y el resto a los bancos. Si se añaden los 11.000 millones del fondo de rescate, suman 102.000 millones de saneamiento tras la crisis inmobiliaria, hasta ahora.

El 10 de marzo se sabrá lo que necesita cada entidad y el 30 de septiembre, tras los intentos de recapitalización, se conocerá cuánto inyectará el Estado. Una condición para que se exija el 8% será que la financiación mayorista no supere el 20% del riesgo. El gobernador aclaró que se incluirá lo que se pide prestado al BCE, en contra de lo que habían pedido algunas cajas.

El responsable del Banco de España quitó hierro a las protestas de algunos presidentes de cajas sobre la dificultad para alcanzar cotas tan altas de capital. "No hay ningún problema porque el que no llegue sabe que dispone del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). El Estado se lo facilita", apuntó, sin dar relevancia a que esa cesión de capital supondrá una nacionalización parcial. Javier Aríztegui, presidente del FROB, dijo que el fondo tiene 7.500 millones de liquidez inmediata "y si hace falta más, lo conseguiremos con facilidad en los mercados, como ha ocurrido en emisiones anteriores".

En su descripción de la situación actual, Ordóñez no escatimó elogios a las cajas, algo poco habitual: "Las cajas han hecho muchos esfuerzos. Se minimizan, pero ha sido la mayor reconversión desde 1977". Criticó a las cajas "que dicen cosas y no hacen nada" y alabó a las que van cumpliendo etapas en silencio. "Al final todas van a tener que moverse. Lo peor sería no hacer nada, como algunos piden", comentó en velada referencia al PP. Sin embargo, anunció: "Hay que hacer más y lo vamos a exigir".

Según los cálculos del Banco de España, la inversión de las cajas en el sector inmobiliario es de 217.000 millones, de los que 100.000 millones, el 46%, son "potencialmente problemáticos" y están cubiertos en un 38%. En este apartado se incluyen los morosos (28.000 millones); los que están bajo vigilancia (otros 28.000 millones) y los inmuebles adjudicados en canje de deuda (44.000 millones). "Las pérdidas ya incurridas están cubiertas al 100% con provisiones", especificó a la vez que descartó que el suelo bajara más del 70% que se marcó en las pruebas de resistencia.

Descartó que el real decreto fuera a cortar el crédito a empresas y familias, como afirman en el sector: "Será justamente lo contrario. Por la desconfianza y la crisis internacional, las cajas iban encaminadas a no poder dar créditos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de febrero de 2011