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Entrevista:TROTAMUNDOS | Mariona Ribas - Actríz | EL VIAJERO HABITUAL

Venecia, sin blanca

Como buena enamorada de Italia que es, la actriz barcelonesa Mariona Ribas - una de las protagonistas de la serie 14 de abril. La República que emite TVE-1 - aprovechó el pasado verano para marcarse una ruta entre Bolonia y Venecia.

Prepararía el viaje bien.

Aún no había visitado Venecia y Verona, yme moría de ganas de ir. Pero como la cosa no estabamuy boyante,mi amiga Doti y yo agarramos la mochila e improvisamos una ruta low cost (bajo coste).

Lo de low cost en Venecia suena a reto imposible.

Es verdad que en Venecia, si no te andas con ojo, enseguida te cobran 20 euros por un café. La clave residía enmontar un itinerario para dormir en albergues y encontrar el vuelo más barato.Volamos desde Girona hasta Bolonia, y desde ahí planeamos el viaje hasta Venecia.

Bolonia, estupendo comienzo.

Nos encantó, callejeamos mucho y, aunque era verano, notamos su energía universitaria. El albergue, eso sí, parecía una cárcel y estaba lejísimos, aunque luego resultó agradable.

Y el periplo siguió a...

Módena, a donde llegamos en plenas vacaciones de Ferragosto. Las callejuelas, la catedral y la PiazzaGrande nos resultaron preciosas, pero no había un alma en la calle. En Parma nos pasó un poco lo mismo.

¿Dónde se animó el cotarro?

En Verona. ¡La casa de Julieta, el teatro romano, todas esas plazas preciosas...! Aparte, coincidimos allí con unos amigos que acababan de recorrer las Dolomitas en moto.

Y Venecia, a tope.

Antes paramos en Rávena, donde hicimos la ruta de losmosaicos y visitamos el palacio deGala Placidia. En Venecia nos tocó uno de losmejores hostales: estaba en la Isola de laGiudecca y tenía vistas a la Piazza de San Marcos, que me enloqueció.

Se subiría al Campanile, ¿no?

Por supuesto. ¡Y vaya vista! Y como no podía ser de otra manera me compré una máscara de La comedia del arte. Aunque me costó decidirme.

¿Por los precios exorbitantes?

No. Quería comprarme una de Pantalone, pero me di cuenta de que si la colgaba en mi casa me iba a morir de miedo, con esos ojos y esa nariz. Al finalme llevé una de Arlequín.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de febrero de 2011