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"Cambian la norma sin admitir el error", dice el BNG

"No se suspende para proteger nada, es cierto que esta es una zona de relleno en un humedal, pero no va a haber una modificación del uso del suelo para proteger una zona húmeda como nos hacen creer. Eso no se toca", explica el nacionalista Manuel Varela. Que ni PSOE ni BNG hayan apoyado la suspensión de licencias es consecuencia, asegura Varela, de la poca transparencia con la que el gobierno municipal ha gestionado el trámite.

"Dicen que es para proteger una zona húmeda, pero nada más lejos de la realidad", acusa. El nacionalista se refiere a una zona de juncos, limítrofe al espacio al que afecta la suspensión, aunque en este caso los usos del suelo -que ya no permitían edificar- quedarán intactos. "Es cierto que Ponteceso necesita un desarrollo urbanístico, pero no dan [el gobierno municipal] explicaciones sobre los criterios de elección de estas zonas. Pedimos explicaciones en los plenos pero todo son evasivas", dice.

"Hay edificios con desplomes en fachadas o inclinaciones. Había que tomar una decisión", explica el arquitecto municipal. La suspensión durará al menos un año y solo se mantendrá en las áreas en las que la revisión del planeamiento urbanístico provoque un cambio en los usos del suelo. Previsiblemente, tras la actualización del PXOM, el único cambio será el límite a la construcción de sótanos, hasta ahora inexistente. El propio técnico del Ayuntamiento reconoce que el PXOM de 2002 obligaba a que cada vivienda contase con una plaza de garaje, sin tener en cuenta las características especiales del terreno sobre el que se levantaban los edificios. Aunque los problemas venían de atrás, practicamente desde que se completó el relleno, en los últimos años el deterioro fue veloz.

El edifcio que obstaculizó el paso del agua del Anllóns a la zona del relleno tenía tres sótanos. Su construcción supuso un atranco para el régimen de mareas -la zona se encuentra muy próxima al estuario del río- y provocó que el descenso del agua, totalmente natural, fuese todavía más acusado. "Permitieron [el gobierno municipal] una obra que modificó el nivel freático, por lo que los edificios colindantes se movieron o se agrietaron y ahora, sin reconocer explicitamente el error, reconocen que sí que tienen que cambiar las normas para que no se produzcan más casos", acusa Varela.

El documento de inicio de la renovación del PXOM lo estudio ahora la Consellería de Medio Ambiente e Infraestructuras, a la espera de su veredicto final.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de febrero de 2011