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Reportaje:

La hora del "culoncete"

Adán, debutante en Primera por la expulsión de Casillas, llegó al Madrid con 10 años y destaca por su "velocidad de reacción"

Se marchó de Cornellà abrazado a Silvino, el preparador de los porteros del Madrid, y estaba ya en la ducha cuando José Mourinho calificó de "fantástico" su partido. "Antonio parecía un veterano", dijo. Antonio es Antonio Adán, crecido en las categorías inferiores blancas y que el domingo debutó en Primera. Mourinho nunca utiliza el nombre propio cuando habla de sus jugadores, pero lo hizo con Adán. El madrileño de Mejorada del Campo defendió la portería con sus 1,90 metros tras la expulsión de Casillas en el minuto 2 del duelo contra el Espanyol.

"Hoy tiene una envergadura privilegiada, pero, cuando empezó, era un poco culoncete", dice Manuel Amieiro, padre futbolístico de Casillas y que acogió a Adán cuando llegó con 10 años a los alevines del club. Catorce años y dos lesiones de rodilla después, ha debutado en la Liga tras hacerlo en la Copa frente al Levante y en la Champions contra el Auxerre. "Esa envergadura le favoreció mucho. Tenía además unas habilidades con las que otros niños no contaban: era valiente, decidido, con vocación de portero. Y tenía ganas de escuchar", prosigue.

Adán también fue el capitán de la selección española sub 19 que ganó el Campeonato de Europa en 2006. "Es el único jugador que desde los 15 años no ha faltado a una convocatoria de las selecciones de cada categoría. Y ha sido capitán en todas", destaca Ginés Meléndez, técnico de aquel equipo campeón.

Siempre quiso Adán ser portero. Es tradición familiar. Su hermano Alfonso también lo es en el Cadete B del Madrid y con 14 años mide 1,85 metros. Él empezó en el equipo de Mejorada y terminó en el Madrid tras disputar, como otros, el Torneo Social. Se inició en los alevines y llegó a ser capitán del Castilla. En La Fábrica coincidió con una de las mejores hornadas. "Estaban Diego López, Codina, Casillas, Mejías y, por supuesto, Adán", recuerda Emilio Álvarez, ahora preparador de porteros del Atlético y que fue coordinador de los de la cantera madridista desde el Castilla hasta los cadetes. ¿Qué le distinguía? "La velocidad de reacción, la agresividad y el blocaje. Es una de sus virtudes. Además, tiene mucha personalidad y es capaz de imprimirla al vestuario", añade.

"Chocaba su forma de ser, tan cordial, educada y respetuosa, en un ambiente que era muy dicharachero por la edad de los chicos", cuenta Juan Carlos Mandià, su técnico en el Castilla. "Tiene muy buenas condiciones, buen salto, buen golpeo del balón... Y se mueve muy bien en la portería", agrega. Cuenta también que fuera del campo no le gusta mucho hablar de fútbol. Es un apasionado de la música pop y del cine y en sus ratos libres visita a los muchachos de la Unión Deportiva Nuevo Mejorada y les ayuda a organizar torneos.

"La tranquilidad es una constante en él. Bueno, al principio quizá fue una de sus carencias. Creía que con la envergadura lo tenía todo y eso le restaba intensidad. Pero tiene una constancia y un afán de superación enormes", resalta Amieiro.

Adán creció admirando a Buyo y ahora se fija en Casillas. "La sombra de Iker no es que pese, es que es insalvable. Con el nivel que tiene y su continuidad, llegas a plantearte si irte del Madrid para volver tras dar unas curvas", reflexiona Álvarez. De momento, sancionado Casillas, Adán volverá a defender la portería el próximo sábado contra el Levante.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de febrero de 2011