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El misterioso cargo de Xavier Crespo

40 días después de ser anunciado, el alcalde de Lloret, que fue investigado por la Sindicatura de Cuentas, no ha sido nombrado secretario de Seguridad

A los 40 días de la toma de posesión del nuevo Gobierno catalán, el nombramiento del secretario de Seguridad sigue en el aire. Recién designado consejero de Interior, Felip Puig anunció que contaba para el cargo con el alcalde de Lloret de Mar (Selva), Xavier Crespo. Su nombramiento se ha ido posponiendo mientras se completaba el organigrama del ejecutivo de Artur Mas.

El afectado sí se movió al conocer la intención de Puig: el 3 de enero renunció por carta a su acta de diputado en el Parlament. La renuncia es necesaria para ocupar un alto cargo. Visto lo visto, Crespo echó marcha atrás y dos días después presentó un nuevo documento para recuperar el acta, avanzó ayer el Diari de Girona, y confirmó el propio afectado a este diario. También escribió una carta de despedida a los empleados del Ayuntamiento.

Se despidió del Ayuntamiento, dejó el acta de diputado y luego la recuperó

El Gobierno, el propio Crespo y Convergència i Unió han justificado sucesivamente la no designación del alcalde como secretario de Seguridad. El primer motivo fue la premura de Puig en poner nombres a sus cargos. Al presidente de la Generalitat le sentó mal y lo dejó para más adelante. En el puesto sigue Joan Delort, el secretario de Seguridad que ha sobrevivido a cinco legislaturas.

La segunda razón que se esgrimió para el retraso fue que Crespo preparara su relevo en la alcaldía de Lloret. "Pedí más tiempo para que me dejasen preparar los cambios", explica el alcalde, que lideró la protesta de los ediles de Girona hace un año cuando la gran nevada les dejó sin luz. Faltaba también que CiU designara sucesor de Crespo en la alcaldía de Lloret. La federación ya ha decidido un nombre: es Romà Codina, tercer teniente de alcalde y llamado a encabezar la lista a las municipales. "Quedamos con el consejero que haría todos los pasos, pero hace más de una semana que no hablo con él", asegura ahora Crespo: "Por mi parte, si tengo que dejar la alcaldía solo falta convocar un pleno extraordinario", precisa.

Ante la falta de noticias, Iniciativa per Catalunya preguntará al consejero Felip Puig por la cuestión durante su comparecencia prevista para el próximo jueves. El diputado ecosocialista Jaume Bosch ha llevado al Parlament varias preguntas al respecto y una propuesta de resolución en la que insta al Gobierno "a nominar de forma inmediata un secretario de Seguridad en el Departamento de Interior, ya sea ratificando al actual o procediendo a designar a una nueva persona, para finalizar con la larga etapa de provisionalidad en un cargo de tanta responsabilidad".

Bosch recuerda que el nombramiento de Crespo fue también mencionado en el pleno del Parlament esta semana y que incluso el presidente de la Generalitat lo calificó de "frustrado" y subrayó que la decisión corresponde a Felip Puig. ICV entiende que "todo este lío puede afectar al buen funcionamiento de Interior y da una imagen de mezcla poco edificante entre los intereses institucionales y los de partido". ICV también preguntará a Puig si supo que Crespo renunció al acta.

Médico de profesión, el alcalde de Lloret fue objeto de polémica entre 2007 y 2009 por las investigaciones que la intervención de la Generalitat y después la Sindicatura de Comptes y el Tribunal de Cuentas abrieron sobre la compatibilidad de sus cargos vinculados a la corporación sanitaria de las comarcas del Maresme y la Selva con el de alcalde, y por supuestas desviaciones de pagos procedentes de una empresa de la corporación. El Tribunal de Cuentas cerró la cuestión a su favor, recuerda Crespo. Pero un voto particular del síndic Agustí Colom cuestionó la decisión de la Sindicatura de dejar sin efecto y no elevar al Tribunal la investigación que había realizado. "La Sindicatura no puede obviar el conocimiento que tiene de diversas operaciones efectuadas por Centres Mèdics Selva Maresme [a la que Crespo estuvo vinculado] entre 2000 y 2005 por importe superior a 350.000 euros y que algunas de ellas pueden derivar responsabilidades contables, administrativas y fiscales", precisó Agustí Colom.

Crespo sigue confiando en que le nombren. "Creo que me nombrarán y así lo ha repetido mil veces Puig", aseguró ayer. "Ya llegará y si no llega, habrá sido un sobresalto", añadió. En ese caso, dice, continuará como diputado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de febrero de 2011