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Tres jueces debaten si liberan a Correa coincidiendo con su ingreso hospitalario

El cabecilla de Gürtel asegura que los espacios cerrados le producen ansiedad

La Sala de lo Penal y Civil del Tribunal Superior de Madrid tiene previsto mañana, miércoles, debatir el recurso presentado por el cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa, contra la decisión del juez instructor, Antonio Pedreira, de denegarle la libertad. La pasada semana, el juez decidió prorrogar otros dos años su estancia en prisión por entender que persiste el riesgo de fuga y que puede destruir pruebas incriminatorias.

Los magistrados Francisco Vieira, presidente de la Sala; Emilio Fernández Castro, ponente del recurso de Correa, y José Manuel Suárez Robledano tendrá que decidir si estiman o no el recurso de Correa pidiendo su libertad. Estos jueces han desestimado en los dos últimos años varios recursos de Correa pidiendo su libertad provisional. La novedad en esta ocasión es que Correa ya ha pasado dos años en la cárcel como preso preventivo (sin haber sido juzgado) y el instructor ha tenido que dictar, como obliga la ley, otro auto justificando la necesidad de que permanezca en prisión otros dos años más.

El jefe de la red ha pedido en cinco ocasiones, sin éxito, ser excarcelado

Los médicos le dieron el alta ayer por la tarde y el reo volvió a prisión

A los otros dos dirigentes de la trama Gürtel el juez les ha impuesto fianzas. Antoine Sánchez, primo y testaferro de Correa, salió hace varias semanas de la cárcel tras abonar una fianza de 40.000 euros que empezó siendo de 600.000. En su última declaración ante el juez Pedreira, Antoine Sánchez rompió a llorar y se desmarcó de las actividades de Correa alegando que él fue un mero instrumento de la trama y que ignoraba que se estuviesen cometiendo delitos.

El número dos de Gürtel, Pablo Crespo, ex secretario de Organización del PP de Galicia, sigue en prisión, aunque el juez acaba de rebajarle de 1.200.000 a 600.000 euros la fianza. Los tres estaban al principio en el mismo módulo de la prisión de Soto Real (Madrid), pero a medida que pasaron las semanas las rencillas surgieron entre ellos, hasta el punto de que Pablo Crespo pidió ser trasladado a otro módulo.

Por otro lado, el cerebro de la trama, Francisco Correa, fue ingresado el domingo en el hospital Gregorio Marañón, en Madrid, por un problema cardiaco. Los médicos le dieron el alta ayer por la tarde y regresó a la prisión. Su hospitalización se produjo después de que el pasado viernes Pedreira prorrogase otros años su estancia en prisión y dos días antes de que la Sala debata si debe seguir o no entre rejas hasta que se celebre el juicio. Fuentes de Instituciones Penitenciarias explicaron a Efe que Correa comenzó a encontrarse mal el domingo al mediodía y que, tras ser sometido a una revisión por parte de los médicos de la prisión, se decidió su traslado al Gregorio Marañón para que recibiera atención médica especializada.

Correa no acababa de adaptarse al régimen carcelario. Las últimas veces que ha comparecido ante el juez Pedreira ha tenido que ser trasladado al tribunal en ambulancia. Los furgones policiales y espacios cerrados de la cárcel le producen ansiedad. Precisamente este ha sido uno de los argumentos que ha empleado el cerebro de la trama en varias ocasiones para reclamar que se le excarcele provisionalmente. El juez Pedreira rechazó este argumento alegando que su ansiedad se debe a la lógica inadaptación al régimen penitenciario y subrayó que esa fobia no le atenaza, en cambio, en los viajes en avión, por lo que persiste el riesgo de fuga.

Correa está imputado por delitos de cohecho, tráfico de influencias, fraude fiscal, asociación ilícita, blanqueo de capitales y falsedad documental. Permanece en la prisión madrileña de Soto del Real desde el mes de febrero de 2009.

El líder de la trama corrupta Gürtel ha pedido la libertad provisional en cinco ocasiones, pero el instructor y la Sala siempre la han denegado esgrimiendo riesgo de fuga. En los pinchazos telefónicos de la investigación, el empresario dice que sabe que la policía está detrás de él y planea fugarse a algún país de Sudamérica donde tiene dinero y bienes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de febrero de 2011