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La Fiscalía del Estado rechaza abrir una investigación nacional por el robo de niños

Conde-Pumpido cree que las fiscalías provinciales deben analizar caso a caso

El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, no abrirá una investigación sobre los 261 casos de robo de niños durante el franquismo y los primeros años de la democracia que la Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares (Anadir) dejó sobre su mesa la semana pasada, según fuentes de la fiscalía.

Pumpido cree que el robo de niños no obedecía a un plan sistemático a nivel nacional, y que los posibles implicados no están relacionados entre sí, por lo que es partidario de que cada fiscalía territorial analice los casos denunciados provincia a provincia. La denuncia presentada la semana pasada recoge posibles robos de niños en todas las comunidades autónomas, salvo Cantabria. Madrid y Andalucía son las que tienen un mayor número de casos documentados.

Considera que no hubo un plan sistemático en todo el país

El modus operandi, sin embargo, si coincidía en casi todos los robos, como los testimonios de las madres que han denunciado el robo de sus hijos y que repiten, desde distintas ciudades, que en las clínicas en las que dieron a luz les dijeron que su bebé había muerto, que ellos se encargaban de todo y que era mejor que no lo vieran porque estaba deformado o muy deteriorado.

El fiscal general del Estado no se pronunciará sobre la posible prescripción de los delitos denunciados: falsificación en documento público, suposición de parto (simular haber dado a luz a un niño vivo), secuestro y detención ilegal, y dejará en manos de los fiscales territoriales esa interpretación.

La denuncia que Anadir presentó en la Fiscalía del Estado incluía un listado de las pruebas que podría aportar a los fiscales provinciales, como partidas de nacimiento y defunción falsificadas, y los testimonios de una enfermera que trabajó en la Clínica San Ramón (Madrid) y asegura que la venta de niños era habitual allí; de un funerario de Málaga que relata cómo rellenaba los pequeños ataúdes que le llegaban vacíos de algunas maternidades; de una mujer que confiesa haber comprado una niña en un parque de Melilla en 1979 y de otra que cuenta cómo le dijeron que fingiera un embarazo antes de regalarle un bebé.

Anadir aún no ha recibido notificación oficial alguna por parte de la Fiscalía. No obstante, el abogado de la asociación, Enrique Vila, asegura que si Pumpido decide enviar los casos a todas las fiscalías, "será un éxito, porque ese era precisamente nuestro objetivo, que se abrieran por toda España investigaciones como las que ya ha abierto la Fiscalía de Cádiz".

En caso de que no se abran esas investigaciones, por considerar los fiscales que los delitos han prescrito, Anadir piensa acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2011