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Un ex capitán del 'Prestige' denunció que el barco era inservible

El antecesor de Mangouras relata el penoso estado del 'Prestige'

El testimonio de Efstratios Kostazos, el capitán del Prestige antes de que Mangouras se pusiera al frente del viejo carguero, lo ha adjuntado la Abogacía del Estado en el juzgado de Corcubión al escrito de defensa del ex director general de la Marina Mercante José Luis López Sors, único imputado del último Gobierno de Aznar por la catástrofe. Se trata de la declaración jurada que prestó Kostazos ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York en el pleito que mantiene España en Estados Unidos contra la American Bureau of Shipping (ABS), la clasificadora que avaló la navegabilidad del viejo petrolero, y en el que se dirime quién debe abonar la factura por los daños de más de 1.000 millones de euros que originó el vertido de crudo.

El relato del hombre que estuvo al frente del barco entre el 7 de junio de 2002 y el 13 de septiembre de 2002, día en que renunció a su puesto debido precisamente a las malas condiciones del buque que comunicó por escrito a la armadora del Prestige y a la clasificadora ABS se parece mucho a una película de terror.1Efstratios A. Kostazos, con 40 años de experiencia en el mar, asegura bajo juramento ante el tribunal estadounidense: "Debo decir sin reservas que en todos los cargos que desempeñé en cubierta nunca había visto un barco tan deteriorado, falto de higiene y peligroso como el Prestige. Creo firmemente que si la sociedad de clasificación hubiera actuado de forma responsable y hubiera enviado a un par de inspectores calificados al buque se podría haber evitado este horrible incidente de contaminación".

El hombre que estuvo al timón del carguero durante los meses previos a la catástrofe asegura al juez que alertó de las deficiencias de la nave a la clasificadora American Bureau of Shipping (ABS) y a la armadora del barco a través de dos faxes (el 23 de julio de 2002 y el 15 de agosto de ese mismo año)que también se han incorporado a la causa de Corcubión. En esta última comunicación que envió Kostazos cuando estaba a bordo del barco en el puerto ruso de San Peterburgo, adonde había llegado navegando desde Kalamata, en Grecia, el capitán se declara horrorizado por las condiciones del petrolero y ofrece detalles pormenorizados del estado de la nave.

Cita Kostazos que "las calderas auxiliares de babor y estribor están en muy malas condiciones con los caños torcidos y corroídos, las tuercas del soporte del colector rotas, sin ningún tipo de seguridad", que el barco vierte directamente los residuos al mar y que "las cañerías principales alta y baja de succión tienen pérdidas". Su informe de nueve puntos detalla que la presión de la descarga de la bomba de incendios "no es normal", "que la turbina número 2 de la bomba de aceite no está en uso" y al llegar al punto número seis advierte de que "las condiciones del tanque de lastre de babor número tres son malas" porque "las piezas de la viga están con grietas y corrosión".

Este último dato que consta en el fax enviado el 15 de agosto a la clasificadora ABS es clave porque alude a la zona donde estaba ubicada una de las planchas que se habrían desprendido y que, según la investigación, está en el origen de la avería del carguero, el 13 de noviembre, cuando se produjo el primer vertido de fuel a la costa. Ante el tribunal estadounidense, Kostazos sostiene que "el tanque número tres estaba en muy malas condiciones como resultado de que todas las piezas estaban agrietadas y corrodías y presentaba pérdidas". "Yo lo vi con mis propios ojos, también examiné el tanque de lastre número tres de estribor y detecte una rajadura en la cubierta principal".

Tras realizar estas inspecciones, prosigue el ex capitán del Prestige: "Tenía la firme convicción de que el buque nunca más debería transportar grandes cantidades de combustible a ninguna parte. Ciertamente considero que este buque debería haberse retirado del servicio mucho tiempo antes, ya que estaba muy por debajo de cualquier norma aceptable".

Al tercer aviso, el capitán renunció

Tras las advertencias por escrito a la clasificadora ABS y a Universe Maritime, la compañía armadora del petrolero, el capitán Efstratios Kostazos esperó noticias. En vano porque nadie se dirigió a él. El 28 de agosto volvió a redactar un registro en griego en la bitácora del buque, donde resumió por tercera vez las malas condiciones del Prestige. Ante la falta de respuestas, decidió presentar su renuncia el 13 de septiembre, justo dos meses antes de que se produjera el accidente cerca de Fisterra.

El resto de la historia es conocida: Apostolos Mangouras capitaneó la última singladura del Prestige, la que tiño de negró las costas gallegas al verter 70.000 toneladas de crudo en su errática trayectoria dictada tras el naufragio, por el Ministerio de Fomento que entonces dirigía Francisco Álvarez- Cascos.

Tras lo declarado en el curso de la causa abierta en Nueva York, Kostazos, cuenta con todas las papeletas para convertirse también en un testigo clave para la estrategia de la Abogacía del Estado que defiende la inocencia del ex director general de la Marina Mercante, José Luis López-Sors, en el juicio que se celebrará en la Audiencia Provincial de A Coruña. En su escrito, la fiscalía decidió no acusar a López-Sors (subordinado de Cacos), con el argumento de que el primer vertido del Prestige en la Costa da Morte, cerca de 22. 000 toneladas de crudo, se produjo antes de que Fomento alejase el barco mar adentro, por lo que habría ocasionado ya un desastre irreparable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de enero de 2011

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