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La crisis del euro

Alemania se despega de la zona euro con un crecimiento del 3,6% en 2010

La tasa es la más alta desde la reunificación y se une a un récord de empleo

La economía alemana creció un 3,6% en 2010, según publicó ayer la Oficina Federal de Estadística (Destatis). Se trata del mayor crecimiento económico desde la unificación de las dos Alemanias en 1990. En 2009, el año más duro de la crisis, el producto interior bruto (PIB) se había contraído en 4,7 puntos.

La primera economía europea avanza así a marchas forzadas en su recuperación, que según el presidente del Banco Federal (Bundesbank) podría completarse este mismo año, cuando los niveles económicos sean equiparables a los registrados antes de la crisis económica. Oficialmente, el Gobierno de la democristiana Angela Merkel (CDU) contaba hasta ahora con un crecimiento del 3,4% para el año recién terminado.

El déficit alcanza el 3,5%, lo que supone incumplir el Pacto de Estabilidad

El problema del fuerte tirón alemán es que se produce en solitario

El ministro de Economía, el liberal Rainer Brüderle (FDP), destacaba ayer que Alemania ha "crecido al doble de velocidad de la media europea". Motivo de la satisfacción ministerial era también que el presente auge "ya no se debe solo a las exportaciones", motor de la economía alemana, sino también al aumento de la demanda interna.

El liberal aprovechó para desempolvar las aspiraciones de su partido y proponer una rebaja de impuestos al socaire del crecimiento. Lo justificó con la buena salud del mercado laboral alemán, que cuenta en este momento con 40,5 millones de personas con trabajo. La cifra es la mayor de la historia y representa el porcentaje más alto respecto a la población general medido en 20 años.

Poco gustarán estas propuestas fiscales en el Ministerio de Hacienda, cuyo titular, Wolfgang Schäuble (CDU), se enfrenta a un déficit del 3,5% del PIB. Es superior a lo permitido por el Pacto de Estabilidad. La Administración central, los Estados federados y los municipios gastaron 88.570 millones más de lo que ingresaron. Es más que en 2009, cuando el déficit se quedó en el 3%.

Sin embargo, el nuevo endeudamiento se moderó hasta los 44.000 millones de euros. Es la mitad de lo que el Gobierno había previsto a principios de año. En Hacienda, sin embargo, se referían a "efectos aislados" que no se repetirán este año. La ley alemana impone que el déficit no supere el 0,35% del PIB dentro de cinco años, una cantidad que a día de hoy no superaría los 10.000 millones de euros. Es de esperar, sin embargo, que la buena situación provoque una nueva gresca fiscal entre los socios de Gobierno CDU y FDP.

El crecimiento de 2010 se debió a la floreciente exportación de productos manufacturados. Las exportaciones crecieron el año pasado un 14,2%. Las inversiones también crecieron. Espoleada por la enorme demanda exterior, la industria alemana invirtió un 9,4% más que en 2009 en maquinaria, vehículos y demás herramientas. Los consumidores también parecen estar encontrándole el gusto a las compras: el gasto privado en consumo aumentó un 0,5%. El público todavía más, en un 2,2%. Las inversiones en el sector de la construcción aumentaron un 2,8%.

Los expertos esperan que el crecimiento del año en curso supere el 2% del PIB. Sobre todo, debido al consumo privado y a las inversiones de las empresas. Todo son parabienes. La Cámara Alemana de la Industria y el Comercio DIHK espera que la industria del país crezca un 5% este año, más del doble que el conjunto de la economía.

Con ello, y pese a la previsible desaceleración respecto a 2010, sus economistas esperan que la industria siga tirando de la coyuntura. El principal riesgo para este desarrollo sería el encarecimiento de las materias primas. Además, las exportaciones se resentirían si el euro volviera a su fortaleza de hace unos meses. Dados los problemas de los países mediterráneos, no es de esperar, sin embargo, que la moneda común se dispare próximamente.

La cara sombría de esta situación es, precisamente, la brecha entre la boyante Alemania y sus socios comerciales y políticos de la Unión Monetaria. A esta región en crisis se dirige el 40% de las exportaciones alemanas. Como señalaba un comentarista en el diario Süddeutsche Zeitung, "lo que podría ahogar el crecimiento es lo mismo que lo está haciendo tan asombroso: que es solitario".

Lo que sí dejó claro ayer una vez la canciller es su respaldo al euro. Tras un encuentro con el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, Merkel se comprometió a dar todos los pasos necesarios para lograr un euro estable. La canciller explicó que "Alemania hará todo lo que sea, si es necesario; todos los pasos serán discutidos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de enero de 2011