Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Príncipe, olímpico y piloto

Al-Attiyah, compañero de equipo y rival de Carlos Sainz, ha participado en cuatro Juegos en tiro al plato y es miembro de la realeza catarí

Dicen que técnicamente es el mejor cuando asoman los primeros granos de arena. Como ocurrió ayer, aunque la primera incursión en el desierto de Atacama, ya en Chile, no llega hasta la etapa de hoy. Las dunas ocultan pocos secretos para Nasser Al-Attiyah (Doha, Qatar; 40 años), nacido en pleno desierto. "Tengo ventaja. Tenemos mucha arena en Qatar", dijo tras finalizar la segunda etapa a escasos segundos de Carlos Sainz, líder de la general, con quien ya se jugó el Dakar el año pasado. Ambos son, de nuevo con un Volskwagen Tuareg, los favoritos para ganar la prueba. El catarí, que ya avisaba un día antes, venció la etapa de ayer.

Como personaje no tiene parangón. Cabello moreno y corto, tez tostada, ojos marrones, dientes separados y simpático como pocos. Piloto de rallies y medallista olímpico. Además de miembro de la realeza catarí. Sí, la hermana de su padre es la madre del actual Emir de Qatar, lo que le vale el tratamiento de príncipe. Su relación con la familia real es tan estrecha que dice sentirse muy contento por la concesión del Mundial de fútbol a la candidatura Qatar 2022 y habla de ello como si se tratara de un tema personal. Habla en idénticos términos de Qatar Foundation, la organización sin ánimo de lucro con la que el Barcelona ha firmado un contrato de patrocinio millonario (unos 170 millones de euros hasta 2016). "Colaboro con ellos. Es una organización muy parecida a Unicef", dice. Y explica que Qatar Foundation eligió invertir en el Barça precisamente atraída por la idea de que el club catalán nunca había tenido un patrocinador y porque, además, así se relacionaba a la organización catarí, que depende directamente del Emir, con Unicef. "Las buenas relaciones con el entrenador, Guardiola, también influyeron", señala Al-Attiyah.

Colabora también con Qatar Foundation, la empresa que patrocina al Barça

Debutó en las competiciones de rally en 1989 en Qatar, como copiloto de otro catarí. "A la segunda carrera hice de piloto. No se me dio mal. Y decidí probar". Un año después ganó el campeonato catarí. Participó en las cinco pruebas siguientes y las ganó todas desde 1992 a 1995. "Paré en 1995. Estaba ocupado con el tiro", dice con esa media sonrisa, que rara vez le abandona. Wikipedia, la enciclopedia libre de la red, cuenta, sin embargo, que el presidente de la Federación de Automovilismo de su país pertenecía a una familia rival de los Al-Attiyah y promocionó a otros pilotos. Así que no volvió a subirse a un coche de competición hasta 2003. Y ganó el primer rally de Oriente Medio, que se celebró en Qatar. Ganó, además, los de 2005, 2006, 2007 y 2009.

Durante aquel paréntesis se dedicó al tiro al plato. Y, como si nada, cuenta ya con cuatro Juegos Olímpicos en su currículo. Ha participado en los Juegos de Atlanta, Sidney (logró ser sexto), Atenas, donde acarició el bronce al forzar un desempate con otro atleta cubano (finalmente quedó cuarto) y Pekín. Además, ha ganado en el oro en dos ocasiones en los Juegos Asiáticos; la última vez, el mes pasado, en China. Y fue segundo en el Mundial celebrado en Italia en el año 2001.

Además, es miembro del Comité Olímpico de Qatar. Menos mal que, asegura, no es más que un pasatiempo: "El tiro solo es mi hobby. Esto es mi profesión", dice sobre los rallies.

Tras abandonar el continente africano, ganó dos etapas del primer Dakar en Argentina y Chile con BMW. El año pasado, ya con Volkswagen, fue segundo y terminó a solo dos minutos y 12 segundos de Carlos Sainz, la menor diferencia en la historia de la prueba. Si bien, afirma, su vida no depende de los coches. "Yo no vivo de ni por los rallies. Tenemos un negocio familiar en Qatar. Esto, en realidad, es mi tiempo de ocio. Me encanta viajar y me gustan los retos". Ese negocio familiar es la empresa Barwa, un complejo financiero que en apenas cinco años engloba unas 40 compañías.

Pese a todo, no está en Argentina solo por placer. Viene a por todas: "Este año es diferente. Mi objetivo es ganar el Dakar. La gente en Qatar quiere que gane. Y aquí estoy, peleando otra vez con Carlos. ¡Cada mañana mi teléfono recibe unos 40 sms! Pero la gente no sabe realmente lo que significa correr el Dakar. Esto es muy largo".

Coches. Tercera etapa: 1. Nasser Al-Attiyah, 3h 42m 20s. 2. Carlos Sainz, a 25s. General: 1. Carlos Sainz, 9h 12m 5s. 2. Nasser Al-Attiyah, a 3m 34s. 3. Stéphane Peterhansel, a 4m 19s.

Motos. Tercera etapa: 1. Marc Coma, 4h 18m 55s. 2. Cyril Despres, a 2m 21s. General: 1. Cyril Despres, 9h 38m 58s. 2. Marc Coma, a 14s.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de enero de 2011