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Reportaje:Talentos

Desmitificación del cine 'gafapasta'

El colectivo de directores Los Hijos irrumpe en la escena nacional e internacional con la película 'Los materiales', todo un zarpazo contra la "pseudointelectualidad"

En la crónica uniformidad de las listas de las mejores películas de 2010 se ha colado, en su versión más cinéfila, una personalísima producción documental española: Los materiales, de Los Hijos. Un colectivo formado por Javier Fernández (Bilbao, 1980), Luis López (Murcia, 1981) y Natalia Marín (Zaragoza, 1982) que después de contar con el respaldo de prestigiosos festivales de documentales como el Punto de Vista de Navarra y el FID de Marsella se prepara para su segundo asalto: el academicismo.

Porque detrás de estos jóvenes nombres y de una película tan compleja como Los materiales se esconde una sanísima voluntad desmitificadora del cine gafapasta, y de su integrismo resultante, a través de los propios mecanismos del cine. Eso sí, con extra de ironía anunciando, todavía en titulares, lo que bien podría ser el cine español después de YouTube. O, el cine documental a pesar del documental.

Los Hijos producen "una obra que va en contra del canon del cine documental"

En la actualidad, ninguno vive del cine compaginando sus actividades profesionales en la Filmoteca de Madrid o en el ICEX con la de realizadores autogestionados. Ninguno de sus dos cortos y dos largos cuenta con el apoyo de instituciones públicas ni distribución en salas comerciales. Ninguna de sus Cartas o experimentos de un minuto ha visto la luz más allá de su web www.loshijos.org. Pero, los tres siguen con su voluntad de explorar los límites del cine como arte desde sus propios restos. Desde los descartes del dogma cinéfilo. Desde la frontera del mismo concepto de documental.

En la pieza El sol en el sol del membrillo (2008) utilizaron el gran baluarte del género documental experimental español, El sol del membrillo de Víctor Erice (1992), para comentar con imágenes la necesidad de volver a plantear la relación entre objeto fílmico, representación y artista y, de paso, lanzar un refrescante escupitajo a una obra maestra hoy tan paradigmática para el documental nacional como la obra de José Luis Guerín, otro de sus padres fílmicos. Droga dura a la que siguió la mucho más accesible Ya viene, aguanta, riégueme, mátame (2009) en la que grabaron, sin edición de sonido, sin actores, simplemente lo que había delante de la cámara, las localizaciones reales de clásicos del cine patrio como El espíritu de la colmena (Víctor Erice, 1973), Amantes (Vicente Aranda, 1991) o La ley del deseo (Pedro Almodóvar, 1987) despojando de la ficción a espacios marcados en la retina colectiva por ella.

Y llegaron Los materiales (2010). "Una crítica a ese tipo de cineasta seudointelectual que cuando retrata un lugar ruinoso parece que se recrea en él", comenta sin mirar a nadie Luis López, uno de los vértices de este combo artístico. Y, también, un viaje al pueblo leonés de Riaño que fue inundado en 1987 por un embalse y cuya historia parece también perdida entre las aguas. Y, por supuesto, un ensayo sobre como grabar un territorio que ya no existe con las implicaciones visuales que derivan de ello.

En suma, "una obra que va contra el canon del cine documental" que les ha puesto, para su sorpresa, en el circuito de los certámenes internacionales vía el boca a boca. Y es que estos hijos responden con descaro y creatividad a la obra de cineastas como Theo Angelopolous, Jia Zhang-Ke, Alfred Hitchcock o, precisamente, Erice y Guerín. Un juego referencial en el que se rueda para pensar sobre la herencia visual y en el que se piensa rodando sobre el cine de arte y ensayo en la era de YouTube.

Unos hijos que todavía con su último largo, El circo (2010), circulando de mano en mano parece que no tienen nada que perder y mucho que decir en este año nuevo. Y eso, a pesar de la industria: "2011 es el momento en el que averiguaremos si lo que hemos hecho nos permite tener mayor continuidad productiva".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de enero de 2011