Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Sergas abre la puerta a cobrar por los traslados en ambulancia

Sanidade elimina en un nuevo decreto la garantía de gratuidad sin dar explicaciones

La revisión del decreto que regula el transporte sanitario obvia en su redacción el compromiso de Servizo Galego de Saúde de financiar esta prestación. La Consellería de Sanidade abre así la posibilidad a que el servicio de ambulancias de urgencias y asistencial sea de pago. La redacción del decreto de 1998 especifica que "la financiación será por cuenta del Servizo Galego de Saúde siempre que no exista un tercero obligado al pago", como sería el caso de un seguro privado. El texto del nuevo proyecto de decreto modifica el artículo en el que se encuentra esta garantía de servicio gratuito, que desaparece.

Los portavoces de los sindicatos Comisiones Obreras, CIG y UGT alertaron ayer de que los cambios en el texto conllevan una "reducción drástica en la prestación del servicio", que "si ahora está universalizado, pasará a estar delimitado a cuestiones de urgencia vital o de imposibilidad física de traslado". El portavoz de la CIG Ernesto López explicó que la modificación del artículo 1, el que corresponde al ámbito de actuación, supone que se dejen de hacer traslados no urgentes, es decir, los ingresos y las altas hospitalarias, el transporte para rehabilitación, diálisis o quimioterapia, entre otros. Un portavoz de la Consellería de Sanidade explicó ayer a este periódico que "se garantiza la cobertura sanitaria" para el próximo año y que incluso se mejorará porque el decreto incluye ambulancias 4x4 para las zonas más inaccesibles. Sin embargo, el mismo portavoz rehusó explicar por qué se suprime la frase que garantiza la gratuidad del servicio de ambulancias.

"Es un decreto de mínimos. Retrocedemos a la normativa marco del Estado", indicó López. Las alegaciones de los sindicatos al futuro decreto -que no fueron tenidas en cuenta por Sanidade, denuncian- critican también que se elimine la figura del ayudante en las ambulancias medicalizadas "mientras se aumenta el gasto con una nueva rotulación", indicó Óscar Vázquez, de UGT. Para la Federación Galega de Ambulancias, según su portavoz, Enrique Blanco, el decreto "no será perjudicial para el sector" porque solo lo actualiza.Los portavoces de los sindicatos alertaron también de que peligran los traslados en ambulancia para pacientes de diálisis y los servicios de noche de algunas zonas rurales. Aunque este extremo no se refleja en el borrador que reforma el decreto, López insiste en que se está negociando entre la patronal y la consellería. Enrique Blanco, sin embargo, lo niega y afirma que en 2011 entrará en servicio una nueva ambulancia en Foz. En Galicia hay unas 450 ambulancias, de las que 115 son para transporte urgente, según la patronal.

López ejemplificó la situación en el caso de Cedeira, en A Coruña, donde "es muy probable que quiten la ambulancia de noche". El transporte, según el sindicalista, hace seis servicios nocturnos a la semana que "pueden ser seis infartos". Sin ambulancias, sería Ferrol la encargada de enviar un vehículo medicalizado. "¿A qué andamos jugando, con números o con la vida de las personas?", preguntó. También los enfermos que necesiten diálisis pasarán al transporte público o al del 065, aseguró López.

"El recorte va a ser inminente y salvaje" auguró el sindicalista de CIG. Con él coincidió Marcos Pérez, de CC OO, que tildó el nuevo decreto de "altamente lesivo para la ciudadanía". Los sindicatos anunciaron concentraciones contra el futuro texto en las que animaron a participar a todos los ciudadanos. A estas protestas podría sumarse además una huelga convocada para mañana que no está motivada por el decreto sino por problemas laborales.

El posible paro depende de si los trabajadores cobran o no la paga extra de Navidad. "Nunca dijimos que no la íbamos a pagar", defiende el portavoz de la patronal. Blanco explicó que el salario de los trabajadores de las ambulancias aumentó un 10% en 2009 y en 2010, tal y como estipula el convenio, pero que en la negociación para el próximo año con CC OO y UGT se planteó no llevar a cabo esa subida, ya que han disminuido los fondos que aporta la Xunta. "Es bajar un 10% y seguir garantizando el trabajo a todos los empleados. Ese porcentaje es similar a la paga de un mes, pero no dijimos que íbamos a eliminar la extra de Navidad", resumió.

La postura de los sindicatos es "clara y contundente": "No vamos a tolerar el incumplimiento del convenio colectivo", aseguró Marcos Pérez, mientras que López insistió en que "la huelga le va a afectar a la ciudadanía".

Para los sindicatos "se está planteando un recorte terrible de los servicios básicos" ante el que la ciudadanía debe reaccionar. "Es una conquista social que no se puede tocar", remarcó López, que lamentó que en Cedeira, por ejemplo, "nadie esté diciendo nada" por la posible supresión del servicio nocturno. "Hay que hacerle ver a la ciudadanía que este no es solo un problema de los trabajadores, es también un recorte considerable en el sistema asistencial", resumió Vázquez, de UGT.

Artículo suprimido

- En el artículo 11, el primero del capítulo sobre prestaciones sanitarias del decreto de 1998 que regula el transporte sanitario, se considera el transporte un servicio complementario a la atención del paciente en el caso de que haya riesgo vital u otras causas médicas, así como una imposibilidad física del enfermo u otras razones médicas para utilizar el transporte ordinario. La consideración sobre si el transporte en ambulancia es necesario o no corresponde al facultativo que acuda a la incidencia.

- La redacción de este artículo en el decreto vigente, hasta este punto, coincide con la del borrador que maneja la Consellería de Sanidade. Sin embargo, en el nuevo texto desaparece la siguiente frase: "Su financiación será por cuenta del Servizo Galego de Saúde siempre que no exista un tercero obligado al pago".

- El borrador no incluye ninguna otra referencia al sistema de pago.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de diciembre de 2010

Más información