Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bienvenidos a la nueva Atocha

El 'aeropuerto' del AVE abre sus puertas con el tren que une Madrid con Valencia

La nueva Atocha ya está preparada para los viajeros. El estreno de la línea de alta velocidad (AVE) que une Madrid con Valencia, Requena, Cuenca y Albacete coincide con la apertura de la ampliación de la estación de trenes más importante de España. La obra que estira la estación hacia el sur divide el edificio en dos zonas como si fuera un aeropuerto.

La parte nueva y blanca -la terminal Sur-, queda reservada para las llegadas. El tráfico se amplía desde hoy con los 15 trenes diarios que saldrán cada día hacia Valencia, adonde llegarán en su trayecto más rápido en una hora y 35 minutos, casi dos horas menos que antes. El edificio antiguo, el de tonos rojizos, es la terminal Norte, de donde partirán los viajeros que salgan de la capital, que también cuentan a partir de ahora con 15 nuevos trenes de alta velocidad a Valencia.

En la construcción han llegado a participar hasta 800 trabajadores a la vez

Esta primera fase de la obra ha supuesto 171,4 millones de los 500

El arquitecto navarro Rafael Moneo ha firmado de nuevo las obras de Atocha, la estación que nació con una conexión de Cercanías y creció para recibir a la alta velocidad. Moneo fue el responsable hace más de dos décadas de la transformación de la que originariamente se llamó estación del Mediodía -inaugurada el 9 de febrero de 1851 y realizada por el arquitecto Martín Alberto de Palacio- que impulsó la Casa Real para conectar Madrid con el Real Sitio de Aranjuez.

A finales de los años ochenta Moneo (Tudela, Navarra, 1937) asumió la remodelación prevista para recibir el primer tren de alta velocidad que se construyó en España: el AVE que unió Madrid y Sevilla en 1992 con motivo de la Exposición Universal. Aquella intervención fue "más determinante" que la que acaba de afrontar, según explicaba el arquitecto el pasado domingo tras la presentación de la primera fase de su obra, de la que quedan pendientes otros cambios en los próximos años.

En la construcción coordinada desde el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) han llegado a participar hasta 800 trabajadores al mismo tiempo. Lo han hecho sin afectar al tráfico ordinario de los trenes (AVE, larga y media distancia y Cercanías) durante el año y medio que han durado las obras. Esta primera fase ha supuesto 171,4 millones del presupuesto global de 500. Además de la nueva estructura, incluye un nuevo trazado de vías de tren conocidas como breteles, que permiten desviar los trenes de un raíl al paralelo y aumenta la capacidad de tránsito de las 15 vías repartidas en ocho andenes.

La remodelación incluye una cubierta de acero blanco que alcanza los 20 metros de altura en algunos puntos y está soportada por 114 pilares. El enorme espacio diáfano permite la entrada de luz natural con grandes ventanales orientados al norte, además de la habilitación de un vestíbulo de 2.500 metros cuadrados.

Los viajeros ascenderán desde los andenes mediante escaleras y rampas mecánicas, ascensores y escaleras convencionales en las que se han colocado pantallas de televisión con información para el usuario de conexiones de transporte u ofertas de alojamiento. A través del pasillo de cintas rodantes se llega al vestíbulo de acceso, coronado por una celosía que alberga una obra, La llegada 2010, en azul, rojo y negro del artista argentino César Paternosto. En el exterior de la estación se sitúa la escultura Día y noche, de Antonio López, que reproduce dos cabezas de bronce de tres metros de altura que representan a la nieta del artista con los ojos abiertos y cerrados.

Los viajeros tendrán enlace directo con los autobuses urbanos de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), la línea 1 de la red de Metro y una nueva parada de taxis con tres carriles instalada a la entrada de la terminal Sur y que tendrá salida a la avenida Ciudad de Barcelona, la calle de Atocha o Alfonso XII. Hay una línea de autobuses que funciona las 24 horas del día (la exprés, de color amarillo) que conecta en unos 40 minutos Atocha con el aeropuerto de Madrid- Barajas, al que también se puede acceder en metro y taxi. El área de autobuses, con más de 2.700 metros cuadrados de superficie, cuenta con siete dársenas. Los usuarios dispondrán además de 767 plazas de aparcamiento para coches y otras 145 para motos y bicicletas.

La estación de Atocha seguirá creciendo en los próximos años, aunque las próximas fases de la remodelación aún están pendientes de fecha. Falta un túnel que conectará el edificio con la futura estación pasante subterránea prevista bajo la calle de Méndez Álvaro.

Este túnel permitirá que las circulaciones de alta velocidad que llegan a Madrid desde el Levante continúen el viaje al norte y noroeste de España sin hacer parada. Falta además ampliar la pasarela que va de un extremo a otro de los raíles y que culminará en un nuevo vestíbulo con otro acceso a la estación por la avenida Ciudad de Barcelona, donde también se ha reservado un nuevo espacio para los taxis. Las siguientes fases de Atocha también llevarán la firma del estudio de arquitectos Moneo.

Queda también pendiente el nuevo túnel de ancho internacional, cuya apertura está prevista para 2012, que conectará Atocha con la estación de Chamartín. El trazado de 7,3 kilómetros de longitud permitirá que los trenes de alta velocidad circulen de norte a sur del país sin parar en el centro. Las remodelaciones y los nuevos corredores permitirán doblar los 16 millones de viajeros anuales a 35 millones de en 15 años, según las previsiones del Ministerio de Fomento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de diciembre de 2010