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Entrevista:

Catalanas en el submundo

El trío de chicas barcelonés Aias ha publicado su fantástico disco de debut A la piscina, completamente cantado en catalán, en el sello indie neoyorquino Captured Tracks.

"Estábamos viendo en directo a Vivian Girls, y Gaia, nuestra cantante y guitarrista, señaló al escenario y dijo: '¡Esto es!", recuerda Laia, batería del trío de chicas Aias. Diez meses después de esa declaración de intenciones, esta banda barcelonesa ejercía de telonera de las norteamericanas en la capital catalana, el sello de Brooklyn Captured Tracks (Wild Nothing o Beach Fossils) les editaba A la piscina, su disco de debut, y hacían una minigira por Japón y Londres.

"Visto así parece que sea algo, pero la realidad es distinta", apunta Laia. "En Londres perdimos dinero. Fue muy divertido, pero tocamos con instrumentos prestados y el bajo que me dejaron debía pertenecer a una chica que medía metro veinte", recuerda Miriam. "En Japón fuimos de gira solo dos de nosotras. Visto cómo era todo de pequeño, creo que se alegraron de tener que pagar solo dos billetes". ¿Y Captured Tracks? "A través de amigos, les llegaron las primeras canciones. Conocíamos el sello por de unos colegas que compran todo lo que editan. Ahora Gaia está en casa del dueño del sello pasando un tiempo en Nueva York. ¿Cómo era el apellido del tipo? Nunca me acuerdo".

En la onda de Best Coast, con filiaciones souleras, mucho reverb, virtud y necesidad lo-fi, unas melodías y coros deliciosos cantados en catalán y ese regusto indie ochentero, A la piscina es magnífico. Tal vez en otro momento hubiese pasado desapercibido. Algo que, por otra parte, tampoco hubiese creado ninguna frustración en estas chicas. Jamás pensaron que los temas que Laia y Gaia habían preparado para celebrar el cumpleaños de los que entonces eran sus novios fueran a llevarlas a nada. "Gaia sabía cuatro acordes, y yo, un ritmo de batería. Compusimos tres temas para la fiesta. Tenemos amigos músicos y ellos nos animaron a seguir. Fuimos a una casa en el campo y grabamos más canciones. Decidimos que necesitábamos una bajista y llamamos a Miriam, que es amiga y además tenía un bajo en casa. Todo lo hemos ido haciendo sobre la marcha", recuerda Laia.

"Hay a quienes parece que les damos mucha rabia. Pensaba que entre la gente indie, con sensibilidad musical, no había personajes tan burros como para decir que queda muy bien tener una oriental en el grupo [Gaia es de origen francocoreano]. O que yo solo sé tocar en las tónicas, tras escuchar las canciones del MySpace, donde ni siquiera toco yo, sino que es un bajo sintetizado", apunta Miriam, quien acaba de descubrir que la idiotez es la única característica humana realmente universal. "Entiendo que hay gente que toca mucho mejor que nosotras y que no ha tenido suerte. Sé que hay gente que piensa que nos están pasando cosas muy grandes —aunque no sea exactamente cierto— que no merecemos. Somos unas intrusas. No vamos a dejar nuestros trabajos por la música. No es solo que no podamos, es que no queremos", dice Laia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de diciembre de 2010