El Supremo rechaza a los principales testigos de la defensa de Garzón

Juristas internacionales no podrán testificar sobre los crímenes del franquismo

El Tribunal Supremo ha rechazado definitivamente a los principales testigos propuestos por la defensa del juez Baltasar Garzón en el juicio al que será sometido por su investigación de los crímenes del franquismo. De la lista de testigos han quedado excluidos juristas internacionales de reconocido prestigio que iban a declarar que tribunales penales internacionales y países que sufrieron dictaduras como Argentina, Perú o Chile han aplicado los mismos postulados que a Garzón le han costado su suspensión y enjuiciamiento por un delito de prevaricación.

Entre esos juristas figuraban Carla del Ponte, antigua fiscal del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia; Philip Alston, profesor de Derecho Internacional de la Universidad de Nueva York y relator de la ONU sobre Ejecuciones Extrajudiciales; Eugenio Zaffaroni, ministro de la Corte Suprema argentina que anuló las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, o Juan Guzmán, el juez que abrió varias causas a responsables de la dictadura chilena. Así hasta una docena de especialistas internacionales en Derechos Humanos a los que la Sala Penal del Supremo no quiere oír.

El tribunal que juzgará a Garzón se refuerza con dos magistrados más
El abogado defensor Martínez-Fresneda se plantea recusar a cinco jueces

El Supremo también ha rechazado el testimonio del historiador Ricard Vinyes Ribas, autor de un libro sobre los niños robados durante el franquismo porque, según el ponente de la causa, el magistrado ultraconservador Adolfo Prego, se trata de una "obra literaria sobre un suceso histórico concreto" que "no guarda relación con el delito de prevaricación objeto de acusación".

Tampoco podrá declarar a favor de Garzón en el juicio el ex fiscal Anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, cuyo testimonio ha sido asimismo rechazado por el Supremo. Según el auto redactado por Prego, si Villarejo ya ha emitido su informe como "experto" este ya constará en autos, y en caso contrario, su testimonio "no guarda relación con el delito de prevaricación".

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También se rechazan los testimonios en juicio de los magistrados de la Audiencia Nacional José Ricardo de Prada, Clara Bayarri y Ramón Sáez, que respaldaron la competencia de Garzón para investigar los crímenes del franquismo, y el del fiscal jefe de la Audiencia Javier Zaragoza y la fiscal Dolores Delgado. Según el Supremo, de todos ellos "ya se conoce su opinión jurídica" y no es procedente llamarlos para que expresen su "opinión personal".

La Sala Penal admite como testigos a representantes de las asociaciones de la Memoria Histórica y a los abogados Fernando Magán y Joan Garcés, si bien los testimonios de los letrados no podrán referirse a cuestiones jurídicas, sino solo a los hechos objeto del proceso.

Garzón será juzgado por una sala formada por siete magistrados, entre los que figuran los cinco de la que admitió la querella de Manos Limpias y que han rechazado todos los recursos de Garzón contra las decisiones del instructor, Luciano Varela. Estos son el presidente, Juan Saavedra, el ponente, Adolfo Prego, y los magistrados Joaquín Giménez, Francisco Monterde y Juan Ramón Berdugo.

Precisamente por haber admitido la querella y haber intervenido en la fase de instrucción del proceso, el abogado defensor de Garzón, Gonzalo Martínez-Fresneda estudiaba ayer la recusación de estos cinco magistrados.

Los otros dos jueces de refuerzo para juzgar a Garzón son Andrés Martínez Arrieta, que rechazó que se recusase al instructor Luciano Varela -como pedía la defensa del juez- con el argumento de que este "reforzaba las garantías" de Garzón; y el antiguo fiscal Miguel Colmenero, quien admitió la querella por los honorarios del juez en Nueva York después de que hubiera sido archivada por la propia Sala Penal.

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