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Entrevista:Enrique Ortiz | empresario alicantino imputado en la Operación Brugal | CORRUPCIÓN

"Cómo le voy a decir que no a un político"

Pregunta. Hay informaciones que afirman que usted controla el 75% del suelo urbanizable en Alicante.

Respuesta. No es así. Hay un momento en el que nos baja la obra pública y como llega la ley valenciana del suelo y a nosotros nos pagaban con suelo, nos encontramos con una cartera importante, pero no nos quedamos ahí y diversificamos. Nos dedicamos a los servicios, para no tener concentración y evitar los altibajos del sector, porque nosotros no subcontratamos y tenemos muchos empleados. Eso te obliga más a contratar. Yo no mido la importancia de mis empresas por la facturación sino por el número de empleados. Tengo cerca de dos mil empleos directos.

P. Sus competidores le califican como un empresario agresivo.

"Un político no te da la contrata, pero sí te la puede quitar. Las cosas las tienen muy claras. He hecho muchos favores"

R. ¿Agresivo? Soy constante. Peleo las cosas, pero soy amigo de mis competidores. Mi conducta es honesta. Me esfuerzo en ser una buena persona.

P. Y sus competidores están también convencidos de que recibe trato de favor de los políticos.

R. Un político no te da la contrata, pero sí te la puede quitar. Las cosas las tienen muy claras. He hecho muchos favores toda la vida a políticos de todos los colores. Tienes que ganarte su confianza: si te piden que hagas una obra porque la necesitan, la haces. Yo por navidades, ya se lo que me espera. Que si hay que darle dinero a este equipo modesto. Y ahí está Ortiz. Que si hay que ayudar a las fiestas. Y ahí está Ortiz. Que si a alguna asociación, que si hay que construir una escuela de enfermería en el Sáhara. Y ahí está Ortiz. No se trata de sobornar al alcalde. Si piensas que haces algo mal, te escondes y yo no me escondo.

P. Pero por las conversaciones y los informes de la Operación Brugal se desprende que usted ha ido más lejos en los favores ["tenemos que presentarnos a todo. ¿No ves que tenemos reparto? Y aquí nos toca. ¡Madre mía, madre mía!"]. Usted empleaba a familiares de políticos.

R. Lo he hecho toda mi vida. Cómo le voy a decir que no a un político. Pero no les he regalado el sueldo a esos familiares. No he metido a gente contra nuestra cuenta de resultados. No les he puesto un despacho para que estén ahí y cobren. Les he puesto a trabajar. Y al que no ha funcionado o no se lo ha merecido, pues he dejado de emplearle. No he dado chollos.

P. O sea, que el favor al político está justificado.

R. Es el sistema. Yo no quería comprar el estadio del Hércules, por ejemplo. Pero había una presión social, que se traslada a que el político te diga: "Tienes que comprarlo". Y luego digo, pero hay que hacer un estadio nuevo, que no es para mí, es para el Hércules, y propongo una operación para hacer uno nuevo, con la permuta de unos terrenos. Es lo que han hecho todos los clubes de España. Yo nunca haría una operación especulativa con el estadio.

P. A consecuencia de ese favor, pidió recalificaciones de terreno.

R. A mí no me han recalificado suelo rústico a urbanizable en la vida. Todo el suelo que he tenido y tengo ha sido siempre urbanizable.

P. ¿Y el Plan Rabassa?

R. Se me ocurre un plan de vivienda de protección oficial, porque en esa época solo se vendía vivienda libre. Para hacer vivienda barata hay que buscar suelo barato. Con el plan estaban de acuerdo el PP y el PSOE. Era el proyecto más grande de España. Llamo a los verdes y les pido que me digan qué hay que hacer y lo incluyo en el plan. Pero se politizó el asunto y les cortaron la cabeza a los del PSOE. En esos terrenos iba a haber especulación cero. Me he dejado la vida en ese proyecto. Ningún político me ha dicho cojo tu suelo y te lo recalifico.

P. Pero ha quedado evidenciado su proximidad con los políticos.

R. He sido un profesional que ha cumplido con su obligación.

P. Y esto de que utilicen su yate para irse de vacaciones.

R. Tengo un buen barco del que estoy muy orgulloso. Es uno de los pocos lujos que tengo. Y yo soy así, no me ha importado compartirlo con gente con la que me llevo bien.

P. ¿Ha dado dinero a algún político?

R. No he dado dinero. Lo único que he hecho ha sido portarme bien. Lo que he hecho ha sido no devolver pagarés cuando había dificultades. Les he demostrado que Ortiz es de fiar. No he engañado a nadie.

P. ¿No ha financiado campañas electorales?

R. He ayudado a las cosas que me pedían. De lo que ha sucedido en Valencia [donde una empresa suya presuntamente dio dinero para la campaña del PP, según aparece en el sumario del caso Gürtel], tendrá que responder nuestro delegado en Valencia porque yo no fui consciente de eso y a lo mejor nos engañó también a nosotros.

P. Pero está imputado por tráfico de influencias y cohecho

[el juez le dejó en libertad sin fianza].

R. Muy legal tengo que ser para que no me hayan metido en el trullo. Conscientemente no he cometido un error. Soy un buen comercial. Creo que le habría servido más a la justicia como testigo. Aquí lo que hay es una batalla política y me ha pillado en medio.

P. Por cierto, en el asunto de la compra de partidos, de las grabaciones policiales se desprende que hay una incitación constante a pagar.

R. La temporada anterior, el Hércules hizo más puntos que la temporada del ascenso y nos quedamos a uno de subir a Primera. Pues bien, me llamaron tonto. ¿Por qué no has comprado un partido si lo hacen todos los demás? No vea la cantidad de cosas que he escuchado, la cantidad de ofrecimientos, de intermediarios, de primas para ganar, para perder. ¿Cree que voy a poner dinero en ese mundo? Eso sí, me han calentado la cabeza. Y luego estaban los otros equipos que querían sacar provecho de las grabaciones.

P. ¿No sabía que le investigaban?

R. Pues, no, no lo sabía. Solo unos días antes me di cuenta de que había alguien siguiéndome. Pero, es que, claro, lo de las grabaciones. Si me dejaran hablar. Yo hablo así. Es que no conocen ese mundo. Si usted supiera las preguntas que me hizo el juez. Lo que quiero es volver a declarar, que me vuelvan a llamar para declarar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de noviembre de 2010