Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:MUNDIAL DE F-1 | Gran Premio de Brasil

La difícil encrucijada de Webber

Pese a tener más opciones de ganar el título que Vettel, el piloto de Red Bull afronta una batalla psicológica de alto voltaje en el seno de su equipo, en plena guerra interna

A sus 34 años, Mark Webber necesita toda la madurez que le da la edad y la experiencia para afrontar la difícil y dura situación que está viviendo en su propio equipo, Red Bull. Pese a ser el único piloto que depende de sí mismo en la lucha por el título que mantiene con Fernando Alonso, los responsables de su escudería se niegan a darle su apoyo y a condicionar los resultados de su compañero, Sebastian Vettel, para conseguir el que debería ser el objetivo final. Ayer mismo, Webber insistió: "Cuando estoy en el coche me olvido de todo lo que ocurre en mi equipo. Mis resultados de las últimas cinco o seis carreras avalan esta afirmación. Corea del Sur es la excepción, pero nadie logra una temporada perfecta".

Hace tiempo que las discrepancias entre la cúpula del equipo y el piloto australiano salieron a la luz. Sin embargo, ha sido en las últimas semanas cuando más se han agudizado. Ahora que el título se está decidiendo, cuando Webber necesita más el apoyo de todo su equipo para poder concretar sus opciones, es cuando más cerrada está encontrando la puerta de sus jefes. Webber sería campeón si lograra ganar las dos últimas carreras. Y esa no es una opción banal, puesto que Red Bull sigue demostrando tener mejor coche que Ferrari y ganar las dos carreras no es algo descabellado. Pero ¿quién las ganará?

Dieter Mateschitz, el propietario de la escudería, Helmut Marko, su asesor deportivo, y Christian Horner, el director del equipo, ya han mostrado por activa y por pasiva su apoyo a Sebastian Vettel, de 23 años, al que consideran un producto salido de su escuela del Red Bull Racing Team y su hombre de futuro. Pero los tres quieren también ganar el título. No quieren dar su brazo a torcer y obligar a Vettel a correr pensando en ayudar a Webber porque todavía tiene opciones matemáticas de ser campeón. Pero sus posibilidades son pocas. Ni siquiera le serviría ganar las dos carreras con Webber detrás, si Alonso fuera el tercero. Se niegan a aceptar eso, pensando que tal vez Alonso pueda sufrir una rotura de motor o algún incidente... Y después se tirarían de los pelos por haberle birlado la opción a Vettel.

Esa guerra interna, sin embargo, es durísima para Webber. El australiano ha optado por no vivirla solo y cada día comparte sus pensamientos con los medios de comunicación. Es su forma de mantener la estabilidad emocional. "Aunque técnicamente no tengo ninguna queja porque me dan el mismo material que a Vettel, sé que emocionalmente el equipo está con él", dijo al llegar a Brasil. Y después, agregó: "Dije algunas cosas que no extrañaron a nadie. Pero quiero explicar que en el equipo me llevo muy bien con la gente a la que realmente necesito: técnicos, ingenieros y mecánicos. Ellos me proporcionan el coche que me permite desarrollar todo lo que llevo dentro". Y no habló de sus jefes.

Webber ha sido el piloto más regular hasta ahora y, detrás de Alonso (con cinco victorias), el que más carreras ha ganado: cuatro. Sin embargo, no es tan rápido como Vettel, que lleva 10 poles en la parrilla de salida, por cinco del australiano.

Las cuentas

Alonso será campeón si...

- Gana y Webber no termina entre los cuatro primeros.

- Concluye segundo, Webber no lo hace entre los siete primeros, Hamilton no sube al podio y Vettel no gana.

- Finaliza tercero, Webber

no lo hace entre los nueve primeros ni Hamilton entre

los cuatro primeros y siempre que Vettel no suba al podio.

- Alonso es el único que tiene asegurado llegar a Abu Dabi (14 de noviembre) con opciones de ser campeón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de noviembre de 2010

Más información