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Las aprehensiones de cocaína caen en picado en Galicia

La policía deja a los narcos sin planeadoras ni transportistas

Los grupos especiales en la lucha contra el narcotráfico en Galicia ya se están apuntando un rotundo éxito por los resultados que se prevén para 2010, que confirman una caída histórica en las incautaciones de droga, principalmente de cocaína, debido a la debacle que han sufrido las redes del transporte.

Desde enero de 2009, cuando se apresó en Muxía un alijo de cuatro toneladas de cocaína, no se ha vuelto a incautar ningún cargamento en las rías, operaciones que eran habituales desde 2006. Ese año se constató un cambio de tendencias en los transportes y desembarcos de droga que volvieron a tener como escenario las costas gallegas, localizados en puntos de las Rías Baixas.

Mientras en 2009 se batió un récord de incautaciones, con un total de 10.243 kilogramos de droga intervenida, en lo que va de año solo se capturó en julio, cerca de las Azores, un alijo de 1.200 kilos de cocaína con destino a Galicia, aunque no hubo detenciones en tierra. En la estadística de 2010 se anotan otros 513 kilos de esta sustancia que se enviaron en un contenedor localizado en el puerto Marín la pasada semana y otros 18 kilos decomisados en marzo en la estación de Renfe de Vigo.

Los cárteles asumieron unas pérdidas de 1.400 millones de euros

En los últimos 21 meses, el tráfico marítimo de cocaína prácticamente se ha desplomado debido a la fuerte presión policial que ha dejado a las redes sin planeadoras ni transportistas. En cuatro años se apresaron más de 40 embarcaciones y las detenciones, más de un centenar de narcos, remiten a números que no se recordaban desde la década de los 90.

Ha sido la pescadilla que se muerde la cola: ante los golpes de las fuerzas policiales, los cárteles de la coca cortaron el suministro a los gallegos después de asumir unas pérdidas de 1.400 millones por incautaciones. Aunque la Policía admite que la droga sigue entrando en Galicia, la incidencia del transporte marítimo es mínima, mientras el tráfico de contenedores vuelve a ser intenso. "Son cambios oportunistas que buscan únicamente la rentabilidad de un negocio cuyo objetivo es vender", comenta el responsable de un grupo contra el crimen organizado.

En 2008 se aprehendieron siete toneladas de coca, 400 kilos menos que en 2007. Desde la detención, en julio de 2006, de David Pérez Lago, hijastro de Laureano Oubiña, cuando pretendía introducir en Corme un cargamento de 2.000 kilos de cocaína, cayeron en Galicia 10 organizaciones, casi todas asentadas en la ría de Arousa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de noviembre de 2010